Criticas
Brave (Indomable)

Si, a partir del próximo verano, Pixar vuelve a encadenar tres películas mayúsculas (como son “Wall-E”(2008), “Up”(2009), y “Toy Story 3″(2010)), “Brave (Indomable)” no pasará de tener siquiera una línea de mención en la que se recuerde que fue un ‘film menor’ -casi como decir que fue un ‘paso en falso’- en la trayectoria de tan ingeniosos estudios de animación. Algo que, sin duda, no hará justicia a los méritos que atesora esta cinta.
Porque, sí, la película dirigida a tres índices por Mark Andrews, Brenda Chapman, y Steve Purcell (demasiada necesidad de consenso veo yo aquí) no tiene la profundidad ni el músculo narrativo de las antes mencionadas, y, la más evidente de sus limitaciones, no cuenta con ninguna escena memorable. Tampoco el ‘villano’ de la función, mero comparsa argumental, aporta el punto de tensión que tienen las grandes aventuras. Sin embargo, el film mantiene una regularidad, una línea cualitativa. Una buena línea cualitativa.
Sin caídas de tensión a lo largo de sus 100 minutos de metraje, “Brave (Indomable)” se hace fuerte en su cohesión, en que saca máximo provecho de su sencillez (que no simplonería) y limitaciones para desarrollar con efectividad su historia, clásica pero un punto subvertida (heroína independiente; peso femenino en un contexto medieval; el amor fraternal sustituyendo al romántico como motor de sus personajes), y con un mensaje ambivalente (la importancia de respetar la personalidad de cada uno, y, a su vez, que la ‘lucha’ por defender la propia personalidad sea comprensiva con los seres queridos que, por temor existencial, se resisten a aceptarlo). Algunos secundarios, como los escurridizos trillizos o la bruja tallista, son más que aceptables.
El otro gran atractivo de la película está en su emotividad. La relación madre-hija está plasmada con ternura y tacto, evitando el sentimentalismo incluso en sus momentos más dramáticos. En ese sentido, es magnífico e íntimamente trágico el momento en que Mérida, la hija, toma conciencia de la pérdida maternal cuando descubre el vacío en la mirada de Elinor.
Y quedáos a ver la escena final que hay tras los créditos.
Como siempre, también merece la pena resaltar el precioso cortometraje previo a la exhibicion del film, “La luna”, más emotivo que los de años anteriores -tirando a despendolados-, y con la fuerza visual de un cuento para ir a dormir.
(fuente imagen: Bitch flicks)
Etiquetas: brave, brave (indomable), brenda chapman, mark andrews, steve purcell, Criticas