La intención de la película, quiero pensar, es contarnos la historia de Raymond Fernandez y Martha Beck, dos timadores conocidos como Los Asesinos de los Corazones Solitarios que en los años 40 dejaron un rastro de sangre por los Estados Unidos. Paralelamente, el detective Elmer C. Robinson les intenta dar caza. Bien, pues en el film contamos con Leto y Hayek para dar vida a los timadores y con Travolta para interpretar a Robinson, que curiosamente fue el abuelo del director, Todd Robinson.
El papel de Travolta es un estereotipo puro y duro: policía con drama personal a cuestas busca redención en la captura de dos criminales cuyos delitos tienen un mínimo nexo común con dicho drama personal y... en fin, un poco cogido por los pelos. El protagonista de Grease nos regalará durante todo el metraje la misma cara de pocos amigos. Para mí, una interpretación bastante floja, aunque el resto del reparto no está mucho mejor. Gandolfini está correcto como detective de compañía, Jared Leto cumple y punto como timador y respecto a Salma Hayek no me acaba de quedar claro si lo hace del todo bien. Está claro que ella tiene el papel más jugoso de todo el film, especialmente en el tramo final. Scott Caan no pinta demasiado y de todos ellos quien mejor actuación firma es Dan Byrd en el papel de hijo de Travolta.
No estamos hablando, en cualquier caso, de una mala película, pero la sensación final es que le sobran ciertas tramas o, mejor aún, le faltan minutos para profundizar en los personajes, ya que para lo que es cine hoy en día, la duración de la película no es excesiva: 108 minutos. La personalidad de Ray da ciertos vaivenes que podrían estar mejor plasmados, y es una pena que se nos muestre tan poco la profunda obsesión de Martha por él, que yo juzgo como lo más jugoso de toda la historia.
Valorción-6.5
Corazones solitarios se estrena el 15 de junio