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Deseo, Peligro

Shangai, la ciudad más grande de China, cayó a manos de las tropas de ocupación japonesas en 1937, tras una de las batallas más sangrientas de la segunda guerra chino-japonesa, que tuvo lugar entre 1937 y 1945 paralelamente a la guerra civil que el gigante país asiático estaba viviendo por aquel entonces. Al Shangai ocupado por tropas japonesas, con los altos cargos persiguiendo a la débil resistencia y un clima de tensión permanente, es a donde Ang Lee, el premiado director de Brokeback Mountain o Tigre y Dragón, se acerca con Se, jei (Deseo, Peligro), interpretación a su vez de la novela homónima de0 Zhang Ailing. En este contexto, Wong Chia Chi, una joven estudiante de teatro, ve como un acto de rebeldía juvenil acaba condicionando completamente su vida. El papel de su vida...

Imagen de Deseo, PeligroTang Wei y Tony Leung

La jovencita en cuestión es interpretada brillantemente por Tang Wei, una desconocida que borda el papel y comparte protagonismo con Tony Leung, habitual en las películas del director chino Wong Kar Wai, y la historia se teje alrededor de su tormentosa historia de... ¿amor?, ¿pasión?, ¿lujuria?, ¿interés? Todo empieza prácticamente como un juego de adolescentes, cuando en 1938, aún en la universidad, los miembros del grupo de teatro, entre los que está Wong Chia Chi, deciden que es hora de pasar a la y actuar ante la ocupación japonesa de Shangai. Planean asesinar al Sr. Yee, un miembro del gobierno japonés en la ciudad, y para ello infiltran a Wong entre su círculo de amigos, de manera que se gane su confianza y encuentre una manera de llegar hasta el Yee (Tony Leung).

Pero como de costumbre, nada sale como se planea, todo se complica y al final Wong Chia Chi acaba atrapada en su propio papel, viviendo una historia de amor y pasión que la acaba encerrando en un callejón sin salida y haciendo casi imposible diferenciar entre su yo real y el yo actuado, puesto que todo se confunde. Un final desolador -y aún así, terriblemente bello- sólo ahonda el impacto que logra la película, únicamente mermado por un exceso de metraje (dura dos horas y media, a todas luces demasiado) que acaba desdibujando un poco la original idea, extraída de la novela, en la que se cimenta el film.

Imagen de Deseo, PeligroDeseo, Peligro

Estéticamente, Deseo, Peligro se encuentra a caballo entre el preciosismo del oriental y el pragmatismo del occidental, con una fotografía de Shangai en los años 40 bastante elaborada, y una narración que empieza en un punto álgido de la historia para después volver atrás y recuperarla poco a poco, paso a paso. Esto, y las explícitas escenas de (otro de sus pilares), mantienen viva la atención del espectador en una película que posiblemente sea lo más cercano al cine oriental que Ang Lee ha creado jamás, y que por tanto veremos cómo encaja en el público español, poco avezado a este tipo de cine.

Nota: 7

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