Por si esto fuera poco, su vida personal tampoco está para tirar cohetes: su ex marido, que está felizmente casado con una mujer diez años menos que ella, va a tener un bebé; y su hija, Izzie (Saoirse Ronan), está en plena adolescencia, con todos los nuevos problemas lo que eso conlleva, incluida su obsesión por el chico más guapo de la clase: Dylan (Rory Copus).
Cuando parece que las cosas no pueden complicarse más, aparece en la vida de Rosie (Michelle Pfeiffer) el actor Adam Perl (Paul Rudd), en un casting que prepara la productora para la serie de televisión. Joven, guapo y talentoso: Rosie no puede quitárselo de la cabeza. Pero, ¿qué le está pasando? ¿Se está enamorando de un chico que no ha cumplido los treinta? ¿Qué sentido tiene? Ella no tiene ninguna esperanza, pero él se decide y consigue ligársela. Un amor incomprendido por la misma Rosie, convencida que una mujer mayor no puede salir con hombre joven. A pesar de querer dejarlo, no puede. Y es que Adam está cada día más prendado de ella, y entre bromas y risas, se convierte en una relación de lo más bonita. Incluso a Izzie le encanta Adam.
Pero, cuando las cosas parece que empiezan a salirle bien a Rosie, alguien intenta lo imposible para que Adam y ella no estén juntos. La envidiosa y estereotipo de chica guapa y tonta, Jeannie, se ha empeñado en amargarle la vida a su jefa e idea una farsa para que crea que su novio, Adam, y la protagonista de Adelante chica, Brianna Minx (Stacey Dash) están liados. Rosie cae en la trampa y rompe con él sin dar lugar a explicaciones. Cuando se lamenta de su desgraciada vida, convencida que Adam la ha utilizado para conseguir trabajo y que la edad ya es un impedimento para encontrar el amor, descubre el engaño de su secretaria… ¿Sobrevivirá la relación a pesar de la diferencia de edad?
El novio de mi madre se estrenó el 11 de mayoEntre risas y con un juego de comedia que roza lo absurdo, Amy Heckerling nos trae un guión y unos diálogos ingeniosos, cargados de ocurrencia y dobles sentidos. Además, ¿quién no ha visto o ve esas series donde los protagonistas ya se peinan canas y les hacen actuar como si todavía no hubieran pasado la etapa de la pubertad? Pues si miramos el trasfondo de esta película, vemos que hace una crítica desenfadada y muy entretenida, a la vez que sutilmente ácida, de ese mundillo tan surrealista.
Michelle Pfeiffer vuelve al cine dando vida a una madurita adolescente: está espléndida, después de cinco años sin aparecer en la gran pantalla. Eso sí, igual ha vuelto con una delgadez extrema y un tanto preocupante... Con sus 49 años recién cumplidos, la actriz da vida a una mujer de 40, y nos lo creemos porque ya quisieran muchas lucir ese tipito plantadas casi en los 50. Su papel de actriz madurita es excelente: temerosa de quedarse desfasada ante la juventud, esclavizada por la moda y con un punto de adolescente en su relación con Paul Rudd.
Michelle Pfeiffer da vida a divorcida con una hija en plena etapa de la adolescenciaY ¿cómo no? En esta comedia romántica faltaba la figura del chico. Pero ¡mira quién es! ¡Si es el novio de Phoebe en Friends! Pues la verdad, no lo hace nada mal, el chico: graciosillo y simplón, lo que requería el papel. Lo cierto es que el reparto de personajes es bastante acertado: la madre divorciada, la hija adolescente, el novio guapo y simpático, el ex marido divertido, el estilista gay, la secretaria cañón (tonta y mala malísima). Como crítica, el personaje de Madre Naturaleza (Tracey Ullman) que acompaña a Michelle Pfeiffer igual podía haberse descartado de la película: no aporta nada y sus apariciones muchas veces no vienen a cuento. Actúa como una especie de voz de la conciencia de Rosie, que intenta aclararnos a nosotros sus conflictos internos con Adam, como si no fuéramos capaces de entenderlos solitos... Vamos, que sobra.
Michelle Pfeiffer ha vuelto al cine tras cinco años desaparecidaLa actuación de la Pfeiffer cuando coincide en escena con Paul Rudd gana mucho, y seguramente se debe a la química que hay entre ellos, que salta a la vista. En mi opinión, la exhibición de la belleza madurita de Michelle es un poco exagerada a lo largo de la película. Vamos, que parece que actúa en el metraje para lucir palmito... Incluso me atrevería a decir que el gancho de la película viene de la mano de él más que de ella. Y es que Paul Rudd es la auténtica estrella de la peli que, con su carácter abierto y personalidad viva, es capaz de atraer al público.
La estrella de la peli es Paul Budd, que borda el papel de chico gracioso y bromistaVamos, que si tienes una tarde libre y te apetece pasar un rato divertido sin pensar mucho, ves a ver El novio de mi madre. Aunque el nombre en cartel no atraiga mucho, merece la pena sólo por la actuación de Michelle Pfeiffer (todo un mito) y el extraordinario Paul Rudd, quien, dicen, podría ser el próximo Ben Stiller...

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