El argumento de esta quinta entrega de la saga Potter, claro, es el mismo que el de la novela: el establishment sospecha (más que sospechar, afirma rotundamente) que Harry no se ha enfrentado en realidad con Lord Voldemort, y que la reaparición de éste es mentira. Así, Harry y compañía deberán lavar su imagen y, al final, enfrentarse de verdad a Voldemort.
Con estos mimbres, se pueden construir dos tipos de films: el que sigue a ciegas al libro y el que no lo hace. Diría que lo que David Yates intenta es lo primero, pero se queda en el camino. Porque claro, meter casi 800 páginas en dos horas de metraje es misión imposible. Es por eso que esta Orden del Fénix sienta mucho mejor, argumentalmente, si has leído el pertinente libro. Y es que hay momento que no terminan de encajar bien, como cuando los gemelos Fred y George Weasley irrumpen en medio de un examen. Comparaciones aparte, la quinta entrega del mago de las gafas funciona bien, con un ritmo in crescendo, con acción, con nuevos personajes, con grandes malos y buenos y, en la línea cada vez más oscura que toma la historia, con muertes. Pero vaya por delante una consideración: sin haber visto alguna película o haber leído algún libro... vete con ojo porque esto es No apto para novatos.
Harry, en pleno momento onírico antes de partir hacia HogwartsLo cierto es que, tomando la película como unidad, sorprenden algunos detalles. Además de esas ligeras inconsistencias en el guión para los no-lectores, uno no deja de pensar en la escasa relevancia que tomar dos actores de la talla de Emma Thompson y Gary Oldman. Y tengo que decir que el personaje interpretado por Oldman, un héroe trágico de tomo y lomo, está desaprovechado, y su muerte es menos dramática (aunque sólo sea por los minutos que dura en pantalla) de lo esperado.
También es corto el hilo argumental dedicado al (¡aplauso!) primer beso de Harry. De hecho, el papel de Cho Chang es breve, dejando espacio para otro personaje femenino: Luna Lovegood. Luna no tiene nada que ver con Cho, claro, y se la podría definir como la anti-Hermione, una especie de dualidad fe-ciencia a la altura del binomio Jack-Locke en Lost. Pero su aparición en el film da aire fresco al reparto juvenil, atascado ya quizá en el trío Harry-Hermione-Ron. Yo, personalmente, me quedo con la interpretación de estos dos últimos: me parece mejor que la de un Potter demasiado ensimismado durante todo el metraje.
Dolores Umbridge, todo un hallazgoPero el mejor hallazgo es sin duda Dolores Umbridge. La malvada enviado por el ministerio para someter Hogwarts, interpretada por Imelda Staunton, lo borda durante la primera mitad de la película, siendo su rol ya repetitivo para cuando llega el final. Un clímax bien logrado con Dumbledore y Voldemort a todo gas y Harry casi en versión Luke / Anakin Skywalker, descubriendo pasados turbios de su padre y una dualidad en su personalidad que le acerca, de alguna manera, a Voldemort.
Y ya está. Nos quedan dos películas, la siguiente también dirigida por Yates, mientras que J. K. Rowling ya ha puesto el punto y final a la saga en papel. Los fans, eso sí, no se quieren dejar hacer y ya se están organizando (bendita red) para que la Rowling se lo piense. Veremos...
El ejército de DumbledoreValoración-7

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el miércoles, 14 de noviembrecarlita comentó
el jueves, 27 de diciembreoyuki comentó
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el sábado, 21 de junioAnonimo comentó
el jueves, 31 de julioAnonimo comentó
el viernes, 15 de agosto