La Jungla 4.0 parecía un título original para rescatar una trilogía que había situado a John McClane como ídolo de las masas rebeldes hace unos cuantos añitos. Sin embargo, el apunte "4.0" acaba por ser lo mejor de una película en la que el argumento no se aguanta por ningún lado. Greg, un experto informático, junto a una cuadrilla de freaks y una china peleona consiguen desestructurar una nación controlando aparatos eléctricos tan básicos como los semáforos, para extender su dominio hasta la televisión o los satélites y sumiendo al país en un caos absoluto. La máxima amenaza es acabar con el sistema económico mundial. ¿Por qué? En películas de acción como ésta es mejor no preguntárselo. ¿Por venganza? No cuela...
John McClane recibirá el pesado encargo de visitar a un hacker informático, Matt Foster, que está metiéndose donde no debe. Instantes antes habíamos conocido a la hija del detective, Lucy, que no tiene muy buena relación con su padre (un clásico) y que comparte con él un fuerte carácter. Lucy se presenta en una escena paternofilial que nos recuerda a los momentos más cursis de Armaggedon. Sigamos. McClane, que ya parece más un policía de tráfico que come donuts a todas horas, llegará justo a tiempo para salvarle el pellejo a Matt Foster. La primera escena de acción de la película ya evidencia que McClane ha perdido pelo, pero ha conseguido un cuerpo extraterrestre capaz de sobrevivir a los golpes más duros. El momento 'malo saltarín' al salir de la casa de Foster es más digno de Yamakasi o de Jackie Chan, pero McClane puede con todos.
Si has comprado kilos de palomitas y te sientas con la intención de ver acción, aunque sea sin sentido, y a un policía inmortal, no le encontrarás ningún fallo a la película. Eso sí, procura no distraerte mirando tus palomitas de colores, porque comprobar si el maiz también coge color puede ser más apasionante que algunos fragmentos de La Jungla. El malísimo hacker es un villano de tres al cuarto y su novia parece salida de una antigua película de Bruce Lee. Lo peor de todo es que se ha perdido la esencia de John McClane. ¿Qué fue de aquel policía con aire resacoso y pinta de borracho? Ahora es un super hombre capaz de tirarse de un coche en marcha a gran velocidad para destruir... ¡un helicóptero! Eso por no mencionar la surrealista escena del caza persiguiendo al camionero McClane.
No miento, se carga un helicóptero con un coche...Sí, McClane sigue siendo irreverente, vacilón y a los diez minutos ya tiene el cuerpo lleno de heridas. Sí, también hay dosis de acción innovadora. Y sí, el ataque informático es una gran amenaza para el sistema americano. Pero el regreso de John McClane ha sido descafeinado y no por culpa de Bruce Willis, cuyo rostro imperturbable sigue siendo el mismo que hace 20 años. El argumento está cogido con pinzas y McClane ya no fuma ni bebe, se ha convertido en un héroe...
Valoración-5.5

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