Y mira que no es fácil. Porque lo normal es que vayamos a ver una película sin conocer a los personajes, sin saber nada sobre sus vidas, sin excesivas expectativas... Pero con Los Simpson pasa lo contrario. Todos conocemos al dedillo la vida y milagros de Homer, Marge, Bart, Lisa, Maggie y demás población de Springfield, y vamos al cine a ver lo mismo. No es una adaptación, no cambia nada. Y pese a todo ello, saldremos contentos de la sala después de 87 minutos de fiebre amarilla. Por eso, porque llevábamos casi 20 años esperando y porque tampoco estamos ante un año especialmente pródigo en joyas cinematográficas, me atrevo a decir que ya tenemos película del año...
Los vecinos de Springfield, camino del cineEl film es muy fiel a la serie. No totalmente, pero sí muy fiel. La historia es sencilla y nos presenta rápidamente a un Homer (y familia) caído en desgracia, que tendrá que luchar para volver a recuperarlo todo. El malo de turno es Russ Cargill, un malo realmente bueno... De por medio, veremos a un Bart magnífico, a un Flanders en su salsa, a una Marge desconocida... ¡y a Lisa ligando!
Claro, el gran protagonista de todo el sarao es Homer. Lo cual es genial, porque es el mejor personaje de la serie. Pero se echa de menos un entorno más coral, como sucede en la tele. Apenas vemos a cracks como el señor Burns, el director Skinner o el jefe Wiggum. ¿Lo mejor de todo? Unos gags de lujo, especialmente al principio (impagables Green Day, por ejemplo). A todo esto, la película ya tienen una nominación: Best Summer Movie You Haven't Seen Yet (Mejor película veraniega que todavía no has visto) en los MTV Awards. Si lo ganan, no será el único premio (y esperemos que sean mejores...)
Homer is HomerEl listón estaba alto debido a la enorme masa de fans y a la expectación generada. Defraudar era una posibilidad, pero no creo que vaya a ser así. Nadie podrá decir que no se ha reído, por lo que el objetivo está cumplido. ¡A por la secuela!
Valoración-8.5