Cuando se estrenó la primera parte, Disney tenía previsto lanzar sólo una película. De hecho, como podéis comprobar la primera entrega no cuenta con final abierto. Sin embargo, nadie se esperaba que el filme fuera un exitazo en taquilla y la compañía decidió aprovecharse convirtiendo la historia en una trilogía (cosa muy habitual en los tiempos que corren). Otro bombazo más y la segunda entrega entró en la lista de las películas más taquilleras de la historia, ¡Bajo el número 3!
¿Cuál fue el problema? Que el guión se improvisaba para cada nueva entrega. Y en la cuarta será el más improvisado de todos. Incluso más que el de la tercera, qué por lo menos encajaba con la segunda parte. ¿Qué se espera? Pues poco contenido y muchos efectos especiales y Johnny Depp intentando salvar los muebles…

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