Evidentemente, toda esta evolución tecnológica no sólo se debe al avance científico, sino a una clara estrategia de atraer más espectadores a los teatros, frente al incremento que se vive en el alquiler y compra de DVDs. Y cuenta con el apoyo de nuevas producciones que ya se está haciendo exclusivamente para ser visionadas en 3D. Aparte de las películas de animación, grandes directores como Tim Burton y James Cameron están llegando acuerdos para producir películas 3D.
Lo bueno de este sistema, según promete Katzenberg, es que no provocará nauseas ni mareos, ni ningún tipo de problema ocular tras su visionado. Eso sí, habrá que seguir utilizando las ridículas y a la vez curiosas gafas con una lente roja y verde. Si alguna vez habéis asistido a una proyeccón 3D, sabréis lo divertido que puede resultar toda la parafernalia que implica ver la película. Estoy segura que más de uno de vosotros no pudo resistir, por un milisegundo, ver cómo era la sensación de quitarse las gafas. Los estadounidenses, una vez más, serán los primeros en volver a disfrutar de esa sensación.

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