Pues bien, tal como ha quedado constatado, a Woody no le ha gustado en nada la idea y demandó a la compañía por la friolera de diez millones de dólares por haber utilizado sin su consentimiento imágenes que, según declaró el director, dañaron su intimidad y su imagen.
"Mr. Allen sobreestima la importancia de su imagen", dijeron desde American Apparel, empresa dedicada a la fabricación de ropa interior para hombres y mujeres.
La justicia, finalmente, optó por una decisión salomónica y le dio la razón a ambos, ya que en las últimas horas ha fallado en favor del artista, pero multando a la compañía a pagarle la mitad de lo pedido: cinco millones de la verde moneda.
Por su parte, el director de Zelig, leyó un comunicado fuera de la corte, en el que dijo esperar que el resultado de los hechos "desaliente a American Apparel o cualquier otro siquiera de intentar volver a hacer algo así". Por otro lado, fuentes judiciales aseguraron que es la primera vez que en el estado de New York se paga una suma semejante por un litigio de esa naturaleza.

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