Se trata de la argentina Milena Hot, porno star número uno del país sudamericano (además de embajadora casi honoraria por Latinoamérica de la feria FICEB, que se realiza en Madrid año tras año).
Con un simple llamado de teléfono, una charla con su esposo-productor-camarógrafo y el correspondiente arreglo monetario, la femme fatale se apersona en el lugar indicado y cumple la fantasía del cliente.
¿Prostitución legitimada? Según la señorita Hot, se trata simplemente de cumplir el deseo de quien siempre quiso participar de una producción pornográfica.
“Hemos descubierto que son muchos los que sueñan con ser parte de una peli triple equis. Me llamaron desde parejas, mujeres solas, hombres solos, grupos de amigos y hasta una jueza” relató la actriz, aunque se ha negado a dar más datos.
Claro, a la hora de negociar los costos, queda claro que tanto Milena como su esposo saben llevar los números y no se quedan atrás si de pedir se trata. Más allá de eso, queda muy claro en el contrato que firman ambas partes que se registrará una sola copia de lo sucedido y que quedará en manos del "cliente".
¿Final feliz? Bueno, eso depende del cliente, probablemente... y de cómo Milena Hot lleve las riendas de sus tan particupares superproducciones a domicilio.

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cara de pija comentó
el miércoles, 30 de junio