Criticas

El amigo de mi hermana

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Cuando era pequeño, había un profesor que defendía que todos los alumnos llegábamos a los exámenes sacando matrícula de honor, y, una vez empezados éstos, manteníamos el nivel o lo perdíamos con nuestras respuestas correctas/incorrectas. Algo así, pero bastante menos rígido, ocurre con nuestras expectativas a la hora de ir al cine: no sé vosotros, pero yo entro en una sala esperando diferentes cosas según el tipo de film que sea, aunque siempre, e inconscientemente, con unos mínimos cualitativos en la cabeza. En el caso de una tragicomedia romántica indie como “El amigo de mi hermana”, que sea creíble y su historia esté bien desarrollada. En ese sentido, la directora Lynn Shelton ha sido una estudiante aplicada.

Y es que si por algo destaca esta su cuarta película, cuyo guión también viene firmado por ella, es por la fluidez narrativa que despliega, gracias a una trama que mantiene los pies en la tierra, o, más importante aún, lo hacen los diálogos y comportamientos de sus personajes, siendo ingeniosos/graciosos en su punto justo, igual que su uso de referencias pop (apenas se citan sarcásticamente a las bandas musicales Fleet Foxes y Band of Horses para estereotipar al perfil de hombre deseado por una de las dos chicas, y a las cintas “Hotel Rwanda”(2004) y “La revancha de los novatos”(1984) en una secuencia inicial que es toda una declaración de intenciones acerca del tono que tendrá el film).

Pero no todo consiste en atar bien en corto al mencionado tono, ese traidor que suele lanzar por la borda los humildes logros de historias tan básicas y sencillas como ésta (pese a jugar nada forzadamente con las tendencias sexuales y los modelos de familia, algo que deja entrever más el ambiguo título original del film: “Your sister’s sister”) vendiéndose al sentimentalismo, puesto que, aún manteniéndose en su sitio desde el principio hasta el final del metraje, hay un problema de impaciencia en el último tramo de la cinta (así como algún inesperado subrayado musical), lastimosamente, aquél que más atención requería por su conflictividad interior. Si en el 99% de los casos les sobran minutos a las películas, “El amigo…” entra dentro del 1% restante: le falta media hora más de desarrollo.

La otra gran baza del film (y era clave en una historia sujetada enteramente por un trío protagonista) está en sus interpretaciones. Las habitualmente hieráticas Rosemarie DeWitt y Emily Blunt transmiten una naturalidad inédita hasta ahora a la hora de sintonizar con sus personajes, destacando especialmente el trabajo de la segunda, mientras Mark Duplass está a la altura de su compañeras femeninas. No es ninguna anécdota que los tres aparezcan mencionados en los créditos como “creativos asociados”, porque varias conversaciones tienen un aire improvisatorio.

Remarcable, pues, película de género, y un nombre a seguir de cerca en el futuro, el de Shelton.

(fuente imagen: New York Times)

Escrito por Arnau Espinach el 6 septiembre, 2012 | ningún comentario
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