Crítica de ‘Bring Them Down’ [21SEFF]: As Bestas le gana el pulso a este thriller rural irlandés de venganza (y mucha violencia animal).

Resulta sorprendente cómo Christopher Andrews, en su debut como director con Bring Them Down, ha conseguido una dupla de actores protagonistas de lo más solicitada: Christopher Abbott (Pobres criaturas, El templo), el que será el próximo hombre lobo de Universal, y Barry Keoghan (Saltburn, Almas en pena de Inisherin), alguien que casi que no necesita presentación alguna. Más llamativo aún es que ambos sustituyeron al dúo original formado por Tom Burke (El prodigio, Living) y sí, Paul Mescal (Desconocidos, Gladiator II), siendo el propio director quien, durante el coloquio posterior a la proyección en el 21 Festival de Cine Europeo de Sevilla, bromeó sobre cómo perdió a Burke por compromisos con Furiosa y a Mescal… por «todo».
En su ópera prima, Bring Them Dowm, Andrews nos cuenta la historia de Michael (Christopher Abott), el último hijo de una familia de pastores, que vive con su padre enfermo, Ray (Colm Meaney). Atormentado por un terrible secreto –un secreto que ya se insinúa en su impactante secuencia inicial–, Michael se ha aislado del mundo. Pero, cuando un conflicto con el granjero rival Gary y su hijo Jack (Barry Keoghan) se intensifica, ambas familias se ven atrapadas en una espiral de violencia y venganza.

Bring Them Down, ambientada en la Irlanda rural, se configura como un thriller sombrío y visceral con tintes casi westernianos, que evoca la eterna rivalidad familiar en un paisaje agreste y desolado, con ecos –aunque de manera muy pálida– a la As Bestas de Rodrigo Sorogoyen. Mucha ira y mucha rabia contenida –y una violencia animal desmedida que hará estallar la web Does the Dog Die? con numerosos trigger warnings– definen este relato que protagonizan los talentosos Abbot y Keoghan.
Un relato con una estructura narrativa no lineal algo mareante y desproporcionada: su primer acto, enfocado en el personaje de Abbot, se centra mucho más que su segundo acto, momento en el que la no linealidad se hace palpable, retrocediendo en el tiempo para mostrarnos el punto de vista –o POV– del personaje de Keoghan, para luego continuar con la historia ya con ambos personajes cara a cara.
Personajes soberbiamente interpretados por un Christopher Abbott que, una vez más, demuestra su versatilidad encarnando a un Michael (no muy bien dibujado, eso sí), y un Barry Keoghan, encasillado en un rol bastante familiar dentro de su filmografía, en la piel de Jack, un personaje de menor edad que él y que hace gala de una mezcla de vulnerabilidad y amenaza latente.

Con mesmerizantes paisajes nocturnos, una cámara en mano –en muchas ocasiones inestable para acentuar la tensión– y una banda sonora explosiva a cargo de Hannah Peel (Anna Karenina), el director traza la rivalidad entre ambos en un duelo visceral de personajes que prefieren la violencia al diálogo. Tanto que se convierte en un thriller de venganza, con un guion que Andrews ha coescrito junto a Jonathan Hourigan, de lo más macabro y endiablado. Y es que tanta violencia y tanta venganza hacen que la película sea merecedora del adjetivo macberiano: un filme que juega hábilmente con el doble sentido de su título, ya que por un lado alude al acto de bajar ovejas al campo, pero por otro evoca la idea de derribar a alguien o hundirlo aún más en su sufrimiento. Y ese sufrimiento se hace evidente en ambos personajes, cuyas emociones reprimidas se convierten en el motor de sus acciones.

En definitiva, Bring Them Down es una película cruda y extremadamente descarnada que no escatima en mostrar la violencia en su forma más visceral –incluido un exuberante sufrimiento animal (aviso: hay repetidas escenas de ovejas siendo mutiladas)– y aunque su propuesta es interesante, sufre en muchos momentos de una ejecución anfractuosa. Podría decirse que, en este duelo de thrillers rurales, As Bestas se proclama como la clara vencedora.
«BRING THEM DOWN» SE ESTRENA PRÓXIMAMENTE.



Marta Medina
Directora de mundoCine. Graduada en Estudios Ingleses por la Universidad de Sevilla (US) y con un nivel C2 de inglés. Tomatometer-Approved Critic y miembro del Círculo de Profesionales de las Series Españolas. Amante del cine y seguidora de la temporada de premios y festivales de cine. Ha cubierto festivales de cine como el de Sundance, San Sebastián y Sevilla, y eventos como la San Diego Comic-Con Málaga, además de entrevistar a personalidades como el oscarizado Gints Zilbalodis. En 2024, recibió el premio ASECAN a la Mejor Labor Informativa sobre Cine.
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