Crítica de ‘Confidencial (Black Bag)’: Un matrimonio de espías en jaque en el regreso algo frío al Soderbergh de ‘Ocean’s Eleven’.

El cineasta estadounidense Steven Soderbergh ha desembarcado este año en los cines españoles con dos propuestas de una disonancia tan radical que parecen obras de un autor completamente distinto. La primera fue Presence, estrenada el pasado mes de marzo, una vuelta de tuerca al género de las casas encantadas situando el POV en el fantasma; la segunda, que llega ahora a las carteleras, es Confidencial (Black Bag), un thriller de espionaje alejado del carácter indie de la anterior y adoptando un enfoque más comercial y, ciertamente, convencional.
Dicha película abre el telón con una secuencia cámara en mano que sigue, de espaldas y sin revelar el rostro, a George Woodhouse (un calculador y frío Michael Fassbender que, dentro de un registro parecido, consigue diferenciarse de su también frío papel en El asesino, de David Fincher). Operativo de élite del Centro de Ciberseguridad Nacional (NCSC) de Gran Bretaña, Woodhouse se adentra en un club subterráneo de Londres para recibir una misión: desenmascarar a un topo infiltrado en la agencia antes de que este active un devastador malware bautizado como Severus.

En la que supone ya su tercera colaboración con Steven Soderbergh, el guionista David Koepp no pierde ni un solo minuto –de la escueta hora y media de duración de la película– en establecer el conflicto central. La no demasiado refrescante Confidencial (Black Bag) se articula como una suerte de whodunnit, sin cadáveres, pero con un topo como objeto de la pesquisa. George alterna múltiples estrategias –cenas en su casa, pruebas de polígrafo, largas conversaciones y encuentros sin previo aviso– para identificar al traidor de entre los agentes Clarissa Dubose (Marisa Abela), Freddie Smalls (Tom Burke), James Stokes (Regé-Jean Page), la psicóloga Dr. Zoe Vaughn (Naomie Harris) y, para su sorpresa, su propia esposa, la espía Kathryn St. Jean (Cate Blanchett).
Se trata de un filme que prescinde de la acción habitual del género –sus habituales persecuciones a toda velocidad, tiroteos o peleas espectaculares– en favor de un entramado de diálogos densos, secos y milimétricos a los que hay que prestar atención (y no con móvil en mano), así como de una trama más plausible, aunque también más minimalista, que las sagas de espionaje concebidas para el mercado blockbuster como James Bond, Jason Bourne o la encabezada por Tom Cruise. Todo ello acompañado por una solvente banda sonora de David Holmes (The Apprentice), jazzística, percusiva y electrónica, pero lastrado por una fotografía sin vida a cargo del propio Soderbergh.

No es casual que el germen de la película resida en las investigaciones que Koepp realizó para la primera entrega de Misión imposible, que incluyeron entrevistas a agentes de inteligencia reales y que le revelaron un mundo más anodino y casi incompatible con cualquier vínculo afectivo por la confidencialidad del trabajo. Y es que, bajo la aparente carcasa de película de espionaje se esconde, en realidad, una historia de amor de corte monógamo entre los personajes interpretados por Fassbender y Blanchett (si Kathryn resulta ser el topo, ¿tendría George el temple de delatarla o, por el contrario, traicionaría a su país por amor?). Y aunque esta relación central vertebra buena parte del relato, en paralelo se despliega también una galería de personajes –el resto de sospechosos– que viven sus propias aventuras, romances, rupturas y vidas sexuales, claves en la investigación de George y que componen un retrato coral en el que las relaciones amorosas se convierten en el verdadero corazón de la película. Tanto es así que, para el espectador, al final termina resultando más interesante descubrir los vínculos entre los personajes que la identidad del traidor.
El principal inconveniente de Confidencial (Black Bag) radica en su frialdad quirúrgica, que puede resultar excesivamente gélida y generar un punto de desconexión con el espectador. Una frialdad que también impregna la un tanto desapasionada relación amorosa de la pareja protagonista encarnada por la dupla de renombre de Fassbender y Blanchett.

Confidencial (Black Bag) se erige, así, como un entretenimiento pasajero y un ejercicio de cine adulto y maduro que huye de las convenciones del género, pero sin aportar esa frescura revitalizante que muchos esperarían ver. Una mixed bag.
«CONFIDENCIAL (BLACK BAG)», YA EN CINES.



Marta Medina
Directora de mundoCine. Graduada en Estudios Ingleses por la Universidad de Sevilla (US) y con un nivel C2 de inglés. Tomatometer-Approved Critic y miembro del Círculo de Profesionales de las Series Españolas. Amante del cine y seguidora de la temporada de premios y festivales de cine. Ha cubierto festivales de cine como el de Sundance, San Sebastián y Sevilla, y eventos como la San Diego Comic-Con Málaga, además de entrevistar a personalidades como el oscarizado Gints Zilbalodis. En 2024, recibió el premio ASECAN a la Mejor Labor Informativa sobre Cine.
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