Crítica de ‘Coyote vs. ACME’: La vuelta de los iconos.

Tras una larga travesía por el desierto en la que parecía que Coyote vs. ACME jamás llegaría a ver la luz del día, la película dirigida por Dave Green (Ninja Turtles: Fuera de las sombras) llega a las salas de cine españolas. El estreno de la producción fue cancelado por Warner Bros. cuando ya estaba filmada, pero gracias al interés de los fans, la nueva aventura de los Looney Tunes ha conseguido recaudar casi cincuenta millones de dólares solo en territorio estadounidense, demostrando que sigue existiendo un hueco en la cultura popular para los dibujos más populares de Warner. Pero, al margen de su recibimiento en taquilla, ¿qué podemos encontrar en esta cinta?

La historia sigue a Kevin Avery, interpretado por Will Forte (Las cuatro estaciones), un abogado de poca monta que se ve enredado por el Coyote en una demanda millonaria contra ACME por la exigua calidad de sus productos, de cuyas deficiencias el Coyote ha sido víctima durante años en su labor por atrapar al Correcaminos. Este juicio hará que la trama gire en torno a la investigación sobre los productos ACME, topándose por el camino con un proyecto secreto y la desaparición del científico líder del mismo. Con esto, la película se configura como un thriller en clave de comedia plagado de gags, tanto visuales como hablados, construidos principalmente desde el humor absurdo y el slapstick.

La cinta cuenta con un apartado visual realmente interesante, pues mezcla imagen real con dibujos en el mismo plano (como ya hiciera ¿Quién engañó a Roger Rabbit? en 1988) y hace que interactúen entre ellos, de modo que los dibujos forman parte de la diégesis y se sienten completamente naturales. Para ello, los cineastas hacen uso de CGI y de la técnica de rotoscopia. La complejidad de este proceso podría llevar a pensar que la realización de la cinta es pobre o simple para facilitar la integración de estos personajes, pero nada más lejos de la realidad.
La dirección de Dave Green es fluida, con varios movimientos de cámara durante las secuencias, haciendo un gran uso del blocking de los personajes y de las distintas alturas a las que colocar la cámara, como demuestra en los numerosos planos grúa que hay en la cinta. Sabe cuándo parar la cámara para que la acción se desarrolle frente a ella sin interferencias, pero también es capaz de moverla para enfatizar acciones y emociones. Green hace un uso de los movimientos de cámara que recuerda más a una dirección propiamente dicha que a la realización simple y monótona a la que muchos blockbusters contemporáneos nos tienen acostumbrados.

A pesar de las virtudes que encontramos en el apartado técnico, la cinta cuenta con algunos problemas en su guion. Aunque la película es verdaderamente graciosa y se extiende durante unos cien minutos, el tramo final resulta pesado y repetitivo. Esto se debe a tres factores.

El primero está ligado a la concepción original de sus personajes. Los Looney Tunes son personajes arquetípicos muy bien definidos, pero sin recorrido emocional. Son capaces de aguantar un corto de comedia, pero no se puede decir lo mismo de un largometraje. El arco transformativo de personaje queda relegado a los humanos de la cinta, los cuales siguen una trayectoria que hemos visto incontables veces: el fracasado que lo da todo por perdido, que se encuentra a sí mismo y cambia para mejor.
En segundo lugar, nos encontramos con un problema en la estructura del libreto. En el tercer acto se celebra un segundo juicio que no soluciona el conflicto principal de la cinta, dejando que este se resuelva en un montaje final y generando una sensación anticlimática en el espectador.
El tercer y último problema de la cinta tiene que ver, de nuevo, con los Looney Tunes. El humor asociado a estos personajes funciona en pequeñas dosis, como en los cortos originales. Hay un número limitado de veces que se puede ver a un personaje caerse, quemarse, chocarse o ver cómo algo le sale mal sin que resulte reiterativo.

A pesar de estos fallos, Coyote vs. ACME es una película divertida con la que pasar un buen rato y que vuelve a poner en el centro de la conversación a unos iconos de la cultura pop que parecían olvidados.
«COYOTE VS. ACME», ESTRENO HOY EN CINES.


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