Crítica de ‘Jefes de Estado’: Idris Elba y John Cena deben salvar la alianza OTAN en una tópica comedia de acción.

Difícil imaginar un momento más oportuno para la llegada de Jefes de Estado, la nueva producción original de Prime Video que se estrena este miércoles y que es una especie de panfleto pro-OTAN disfrazado de comedia de acción.
En Jefes de Estado, el primer ministro británico Sam Clarke (Idris Elba), soltero y con seis años de mandato a sus espaldas, y el presidente estadounidense Will Derringer (John Cena), padre de familia, exestrella de pelis de acción y novato en política, pero bastante más popular y carismático que Clarke, no se soportan. Sin embargo –¡sorpresa, sorpresa!–, deberán aparcar sus diferencias cuando una amenaza global los obligue a colaborar, les guste o no, y, de paso, claro, salvar el mundo.

De esta forma, Jefes de Estado se construye como una tópica buddy movie de mandatarios adversarios forzados a cooperar a regañadientes en una situación de vida o muerte, aunque cada intercambio verbal entre ellos se convierta en una ocasión para manifestar su mutua aversión. Difícil tragarse la premisa al ver a los dos compañeros de El escuadrón suicida, Elba y Cena –veteranos del género, y el segundo, además, luchador de wrestling– fingiendo que no saben ni dar una torta y escondiéndose de los tiroteos con semblante de susto.
La amenaza en cuestión surge en plena Tomatina de Buñol, al compás de Volare (la banda sonora non-stop a lo largo de la película parece sacada de una playlist aleatoria de Spotify sin demasiado criterio). Allí, en el municipio valenciano, tiene lugar una operación fallida que iba a atrapar al terrorista de turno: Viktor Grados, un traficante de armas ruso radicalizado, interpretado por Paddy Considine (La casa del dragón), al que, por supuesto, se le reserva más adelante su escena de “malo malísimo” (al menos, eso sí, se le concederá una historia de fondo).
Por fortuna, Clarke y Derringer no estarán completamente solos frente a su catálogo de matones, francotiradores y mercenarios. Tendrán que aprender a luchar a base de golpes, pero contarán también con el auxilio de secundarios como Priyanka Chopra Jonas (Citadel) o Jack Quaid (The Boys), a quien solo le bastan unas pocas escenas para robarse el show y evidenciar, una vez más, su talento y carisma.

Jefes de Estado lleva estampada en la frente la etiqueta de producto directo a streaming, y la dirige Ilya Naishuller, aunque viendo el resultado uno empieza a pensar que el éxito de Nobody fue un mirlo blanco. Y es que, escasa personalidad le imprime el cineasta ruso a la película, con una dirección acartonada en líneas generales, salvo contadas excepciones –tras un puñetazo, una toma desde el interior de la cavidad bucal del personaje para verle el hueco del diente que acaba de perder, o la secuencia con Quaid pasándoselo pipa ante una emboscada–.
El guion, firmado a seis manos por Josh Appelbaum (Citadel), André Nemec (Misión imposible: Protocolo fantasma) y Harrison Query, tampoco le hace precisamente favor a una película que se suma así al ya abultado catálogo de títulos como Air Force One, Objetivo: La casa blanca o Asalto al poder, aunque en este caso con dos jefes de Estado en lugar de uno, más países como escenarios (Reino Unido, Polonia, Bielorrusia, etc.) y un tono decididamente más cómico, sin faltar un alegato a la unidad en tiempos convulsos en una cumbre de la OTAN, y ahora que la organización está en boca de todos, la fecha de estreno le viene como anillo al dedo.

En definitiva, Jefes de Estado es una película entretenida a ratos, cuyo ritmo ágil ayuda a no desviar mucho la mirada de la pantalla, pero no deja de ser un título del montón en el que uno sabe perfectamente lo que se va a encontrar. Y si algo nos ha enseñado el cine, y en especial la fórmula buddy movie, es que el mundo, cuando está en peligro, solo lo pueden salvar dos tipos no se pueden ni ver.
«JEFES DE ESTADO», ESTRENO EL MIÉRCOLES EN PRIME VIDEO.



Marta Medina
Directora de mundoCine. Graduada en Estudios Ingleses por la Universidad de Sevilla (US) y con un nivel C2 de inglés. Tomatometer-Approved Critic y miembro del Círculo de Profesionales de las Series Españolas. Amante del cine y seguidora de la temporada de premios y festivales de cine. Ha cubierto festivales de cine como el de Sundance, San Sebastián y Sevilla, y eventos como la San Diego Comic-Con Málaga, además de entrevistar a personalidades como el oscarizado Gints Zilbalodis. En 2024, recibió el premio ASECAN a la Mejor Labor Informativa sobre Cine.
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