CRÍTICA (27FestivalMálaga): «Matusalén»
Humor básico a ritmo de hip hop.

Durante la primera mitad de los 80s apareció en España un movimiento cultural que abarca varios estilos de la música urbana denominado hip hop. Una cultura originaria de Estados Unidos, y que ingresa en el mercado de habla hispana en Puerto Rico, y que engloba estilos como el propio hip hop y el rap, así como diferentes manifestaciones artísticas como el grafiti y el break dance.
Cultura en la que vive inmerso “El Alber” (Julián López), un rapero de 44 años que ve cómo su vida de Peter Pan se viene abajo de un día para otro. Sin ningún tipo de intención de madurar ni crecer, este hombre cuyo lema es el de “envejecer es inevitable, madurar es opcional”, es despedido de su trabajo precario de repartidor en una pizzería la misma mañana que se entera de que su octogenario abuelo va a casarse con su cuidadora, teniendo que abandonar como consecuencia la casa en la vive acoplado.
Obligado a volver a casa con sus padres, se matriculará en el grado de periodismo con el fin de demostrarle a su padre (Antonio Resines) que él también puede llegar a ser un hombre de provecho como su hermano (Adrián Lastra). Allí se encontrará con Amaia (Miren Ibarguren), una locutora de radio y su primer amor, que ahora será su profesora de unas de las asignaturas de primer año. Asignatura que cursará junto a un compendio de compañeros que lo verán como un abuelo desfasado y desubicado.

Con un humor lleno de gags superfluos y un dibujo estereotípico de las figuras que protagonizan la película, Matusalén se erige como una comedia burda que pone más atención en llenar la pantalla de cameos sin impacto que en desarrollar debidamente la inmensa cantidad de personajes que nos presentan. Unos personajes que se ven envueltos en situaciones llenas de los clichés típicos del cine de adolescentes, y que se distribuyen a lo largo de un guion insulso que no se siente lo suficientemente intenso como para justificar los 119 minutos de duración que tiene el metraje de la cinta.
Un guion que dirige al espectador a un tercer acto cuyo punto de inflexión se siente forzado e impostado, derivado de la poca profundización emocional que tienen los personajes en el espectador. Espectador que presencia una intrahistoria de amor motivada con la única pretensión de ser el motor del cambio que permita hacer avanzar al personaje al que da vida Julián López (Ocho apellidos marroquíes), pero cuyo tratamiento excesivamente indirecto la hacen intrascendente para ello.
Algo a lo que, el desarrollo pobre de personajes derivado de la mala gestión de la carga emocional que se realiza a lo largo de la cinta, no ayuda. Una falta de mirada cándida sobre lo que se está narrando que convierten a esta película en una comedia estereotípica más.

Una comedia plagada de grandes caras conocidas del mundo del humor español, pero que se limitan a encarnar a personajes prototípicos de su filmografía pasada, haciendo prevalecer lo cómico sobre lo real. Un elenco acompañado de personalidades del mundo del hip hop español, y que refuerzan la condición de “siempre joven” que trata de emanar “El Arber”. Una condición que lo lleva por una serie de esperpénticas situaciones que derivan en un final al más puro estilo 8 millas.

Por todo ello, el intento fallido de Matusalén por querer ir más allá de una comedia cuyas únicas pretensiones fueran las de entretener resulta en una película emocionalmente vacía, con un humor basado en la comedia física y los gags estereotípicos. Una película que baña con las aguas de la cultura del hip hop el mensaje de perseverancia y lucha continua por lo que uno realmente quiere llegar a ser, con más intenciones que resultados.
«MATUSALÉN», ESTRENO EN CINES EL 5 DE ABRIL.



Mario Hernández
Cinéfilo granadino de la generación del 98, amante del cine independiente y las grandes sagas. Entusiasta de una buena sesión de peli y manta y graduado en Economía por la Universidad de Granada (UGR) con nivel C1 de inglés. Ha realizado el curso de Crítica de Cine en la Escuela de Escritores de Madrid y ha cubierto como prensa acreditada festivales como los de Málaga y San Sebastián y la San Diego-Cómic Con Málaga para mundoCine, además de entrevistar a personalidades de la talla de Salva Reina, José Mota, Jorge Sanz y Callum Kerr.
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