Crítica de ‘Sin conexión’ (‘Is This Thing On?’): Íntima y catártica, Cooper vuelve a demostrar su capacidad como director.

Bradley Cooper es uno de los ejemplos de estrella de Hollywood que decidió dar un paso más en la profesión y explorar en la dirección. Su debut como director en el año 2018 con la multi versionada historia de A Star Is Born (bautizada en España Ha nacido una estrella), cuyo origen reside en la película dirigida por Wellman de 1937 protagonizada por Janet Gaynor y Fredric March, supuso el alzamiento de una nueva figura autoral, tanto por crítica como por académicos, logrando un buen puñado de nominaciones a los Óscar y llevándose uno de ellos por Shallow, tema musical compuesto por la coprotagonista de la película, Lady Gaga.
Hay una regla no escrita en el entorno cinematográfico que maldice la segunda película de un director que ha tenido un sólido éxito en su debut. Bien por ser continuista o bien por todo lo contrario, parece que el dedo crítico siempre señalará a la antecesora como la obra verdaderamente genuina. Cooper, claro, no iba a escapar de esto.

No voy a eludir cierta ambición desmedida del actor protagonista de El lado bueno de las cosas (2012), que tardó 5 años en estrenar Maestro, para Netflix, en la que aborda gran parte de la vida y obra del compositor Leonard Bernstein, donde el de Filadelfia se pone en la dirección, el guion y en una hiperbólica actuación que no escondía la búsqueda por el Óscar. Lejos de ser vapuleada, tanto Cooper como la película pasaron, más bien, de manera discreta allá por donde estuvieron presentes, categorizada como impostada. La maldición cristalizó.
Y, no es de extrañar que, inmediatamente después de finalizar Maestro, Cooper se alejara de este tipo de producción para centrarse en una historia más intimista, formal y narrativa como la ya estrenada en nuestro país Is this thing on?, bajo el título Sin conexión. Casi como alter ego de Alex Novak, el personaje sobre el que gira la película, este fue un proceso catártico para Cooper, que, dirigiendo la película, se acompañó de su amigo y protagonista de la misma, el comediante Will Arnett, y supo dar un par de pasos a un lado en la interpretación para aparecer en el papel del voluble hermano de este.

En Is this thing on?, los focos se centran en un cuarentón de mediana edad con una crisis matrimonial y personal de aúpa que, según muestra la propia película, no parece tener mucho oficio ni beneficio. Aunque sí se señala que tiene un trabajo, poco interés tiene el guion en remarcar cuál. Mientras finge ante sus hijos y los amigos de la pareja que la separación de Tess, su mujer, sigue un curso normal, Alex pasea su depresión por las nocturnas calles de Nueva York.
Una de estas noches, con todo su dinero evaporado por la graduación, se ve obligado a improvisar un monólogo para poder entrar sin pagar a un club en el centro de la ciudad donde refugiar su dolor. Es ahí cuando Alex encuentra un medio para canalizar su dolor y, a su vez, un nuevo motor y un entorno que dan un nuevo sentido a su existencia.

Es muy destacable, desde el comienzo de la película, el distanciamiento con la intencionalidad de Maestro. Cooper establece la forma, a través de la cámara en mano, como herramienta detonadora de cualquier muro narrativo entre los espectadores y, sobre todo, sus personajes protagonistas. Suma a esto un gran porcentaje de planos cortos y cerrados sobre Arnett, que predominan en su conjunto frente a los planos generales o abiertos, pese a que gran parte de la trama se desarrolla por las calles más bulliciosas de Nueva York. Estas decisiones visuales son la firma autoral de una obra intimista, mientras que sirven como tensiómetro expresivo para medir las constantes emocionales de los personajes.
El guion, coescrito con el comediante Will Arnett –voz reconocible de Bojack Horseman–, es tan previsible como sólido. La estructura está bien definida: desde el primer momento de caída vital del personaje protagonista, su revitalización social, sexual y vocacional a través del stand up comedy, y un último acto de redención, asumiendo la felicidad como un estado consciente de aceptación de uno mismo y de quienes le rodean, alejado de la idealización y la euforia, que no definen la totalidad de una persona.

Es interesante los patrones visuales, monólogos e interpretación de Arnett cuando se enfrenta a la terapia del escenario, a la que se vuelve adicto, canalizando su dolor a través del humor. Patrones que sirven a Cooper para reforzar el equilibrio –o desequilibrio– emocional del personaje protagonista, y que cierra con un plano contraplano sin corte, que acaba siendo un recurso interesante como punto de reencuentro marital.
Otra de las herramientas del lenguaje en las que Cooper es solvente y se maneja como pez en el agua es la dirección de actores. Él mismo está bien como apoyo y contrapunto del protagonista, apareciendo en tres escenas clave para entender el arco de la película y las decisiones del personaje de Arnett. Este es quien carga con la película en su rostro y es capaz de sostener largas secuencias de primeros planos, donde la cámara parece buscar sus resquicios mientras él los esquiva, mientras Laura Dern (Jurassic Park) vuelve a demostrar su aptitud como intérprete, y el affaire que tiene con una cámara que es permeable a su mirada.

Uno no acaba de entender por qué una historia íntima, bien contada y sin más ínfulas que ser honesta con sus personajes y darles una nueva oportunidad, con independencia de la edad que tengan, haya pasado desapercibida en 2025 a todos los niveles. Lo que sí entiende, en cambio, es que Cooper ha querido alejarse de todas las luces que intentó acaparar en Maestro para demostrar que es un cineasta solvente y versátil con las historias que, hasta ahora, ha tenido a bien contar.
«SIN CONEXIÓN«, YA EN CINES.
TRÁILER SIN CONEXIÓN:



Jesús Casas
Curioso cultural y ávido consumidor de cine clásico. Ha cubierto el Festival de Cannes 2026 como prensa acreditada para mundoCine y ha entrevistado a personalidades de la talla de Rodrigo Sorogoyen, Rodrigo Cortés, Álvaro Cervantes, Alba Flores o Sam Reid. También ha cubierto eventos desde la Academia de Cine y galas de premios como las Medallas CEC y los Días de Cine.
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