Crítica de ‘Tell Everyone’ [AMFF16]: Estilizado testimonio cinematográfico sobre el desolador y misógino trato a la mujer en la Europa del siglo XIX.

En términos históricos, 125 años no son más que un instante, apenas ayer. En este período de tiempo y en este espacio geopolítico que, con cierta soberbia desde Occidente, se denomina «primer mundo», una mujer que había engendrado un hijo a causa de una violación no solo era considerada culpable, sino que, además, era repudiada por su propia familia y recluida en instituciones psiquiátricas en las que algunas sociedades escondían aquello que no entendían y consideraban vergüenza nacional.
La isla finlandesa de Själö es uno de esos espacios naturales rodeados de un imponente marco natural que contrasta con su pasado trágico y sombrío, ya que en su interior se ejerció un uso institucional por parte de los gobernantes del norte de Europa desde el siglo XVI hasta mediados del siglo XX.
Fue entonces cuando el manicomio destinado a mujeres consideradas enfermas mentales o brujas incapaces de integrarse en la sociedad, cerró sus puertas para dar paso, hasta el día de hoy, a un instituto de investigación científica y de recuerdo de todas aquellas mujeres que sufrieron aislamiento, tortura y olvido, tanto institucional como social.
Pese a que a lo largo del siglo pasado y de este primer cuarto del XXI se han dado gigantescos pasos adelante en materia de políticas de igualdad y transversalidad de género que refuerzan la figura y los derechos de las mujeres en la sociedad occidental, el cine es una herramienta vindicativa para recordar la lucha de todas aquellas que perdieron la vida y fueron torturadas para ganar cada centímetro que ocupan hoy sus generaciones posteriores.
![Crítica de ‘Kingdom’ (‘Królestwo’) [AMFF16]: Impactante ópera prima sobre la autofagia de una civilización.](/uploads/2026/07/kingdom-2025-critica.webp)
La cineasta finlandesa Alli Haapasalo (Girl Picture) ha tomado la historia negra construida entre los muros del psiquiátrico de la isla de Själö para ahondar en cómo las instituciones y la sociedad disfrazaron los prejuicios de ciencia para controlar y oprimir a las mujeres que no se ajustaban al prototipo ético, físico y moral de la época en su película Tell Everyone (Kerro kaikille), explícita demostración de intenciones sobre el carácter testimonial de unos hechos para la vergüenza que deben ser recordados para no volver a repetirse.

Teniendo a su disposición algunos relatos de fuerte impacto, como el que abre esta crítica, Haapasalo acierta poniendo el foco en Amanda, una mujer que sufre un trastorno premenstrual severo, pero a la que se diagnostica clínicamente de histeria a causa de las crisis nerviosas y físicas que sufre mensualmente y para las que la medicina de la época no sabe dar una explicación científica. Esta es la motivación suficiente para que sea enviada como reclusa al psiquiátrico para mujeres de Själö, donde establece relaciones con otras internas con diferentes traumas físicos y psicológicos, así como con las supervisoras y enfermeras de la institución en la que el hombre apenas es percibido como un elemento disruptor externo.
La propiedad opresora de la isla como lugar geográfico aislado es suficiente para la directora finlandesa, que rehúye de la tentación de seguir presionando a las reclusas entre las paredes de sus celdas, contrarrestándola con una estética visual más afable con los personajes y dejando que sea la imponente belleza del marco natural quien exprese el sentir de sus protagonistas a medida que la trama avanza.

Aspecto a celebrar es la fotografía de Jarmo Kiuru, que consigue narrar a través de los claroscuros una de las herramientas formales más destacadas de Tell Everyone. Existe una gran contradicción entre el bucólico pictorialismo en el que las reclusas pasan su tiempo de asueto y encuentran desahogo emocional, y la violencia implícita en las palabras y actos que se cometen en el psiquiátrico. Es loable la progresiva desescalada de colores vivos, propios de la primavera y el verano, hacia otros más grises, acordes al duro invierno en el que ocurren los hechos más trágicos para las protagonistas.
Y es que Tell Everyone no solo es una propuesta visual, sino también una evocación sensorial. Al destacado mimo por el uso expresivo de la luz le acompaña, sobre todo en su primer acto, un esmero sonoro que apunta hacia la mística de la brujería con la que se relacionaba a estas mujeres en una época histórica en la que gran parte de la población rural apenas sabía leer y atendía con frecuencia a los relatos y leyendas a través de juglares y trovadores.
Haapasalo relaciona semióticamente los episodios menstruales de su protagonista, Amanda, con las noches cerradas y la presencia visual de la luna como efecto mágico y evocador de la fuerza interna, la violencia y la libertad que residen dentro de una mujer. Pese a que no tiene la fuerza que prometía, sí que hay una subversión del concepto de bruja, al que la directora dota de una carga semántica positiva respecto al vuelo, la libertad y la rebeldía frente a las cadenas de una sociedad retrógrada y opresora.

Marketta Tikkanen (Pohjolan laki) se pone en la piel de la protagonista de Tell Everyone, y es a través de ella que el espectador recibe los diferentes impactos dramáticos de las mujeres de su entorno y los instintos más básicos que florecen en ella, más allá de su histeria mal diagnosticada. Su personaje sufre un arco circular en el que pasa de novicia a veterana en el manicomio, después de vivir una serie de experiencias que marcarán su personalidad durante la trama.
Pensar en el cine finlandés es hacerlo en su maestro, Aki Kaurismäki, director de la maravillosa Fallen Leaves, cuya protagonista, Alma Pöysti, interpreta aquí a una cuidadora empática con las reclusas, ejemplo de los grises con los que Haapasalo también escribe a unos personajes que no se adscriben al extremo estereotipo del bueno y el malo.

De algún modo, Tell Everyone tiene todos los elementos para afirmar que estamos ante una obra elegante y notable. Sin embargo, rezuma cierta carencia en la fuerza narrativa del relato que diluye el interés y la conexión emocional y acaba convirtiéndolo en un elegante testimonio fílmico de un hecho histórico desolador.
«TELL EVERYONE» PUEDE VERSE EN EL ATLÀNTIDA FILM FEST EN LA VERSIÓN ONLINE EN FILMIN.



Jesús Casas
Curioso cultural y ávido consumidor de cine clásico. Ha cubierto el Festival de Cannes 2026 como prensa acreditada para mundoCine y ha entrevistado a personalidades de la talla de Rodrigo Sorogoyen, Rodrigo Cortés, Álvaro Cervantes, Alba Flores o Sam Reid. También ha cubierto eventos desde la Academia de Cine y galas de premios como las Medallas CEC y los Días de Cine.
Sigue leyendo...

El Festival de Sevilla 2026 anuncia el jurado de su Sección Oficial, presidido por Howard A. Rodman.

El palmarés de la Seminci 2026: ‘Dao’, de Alain Gomis, se lleva la Espiga de Oro con la historia de una boda en Francia y un funeral en Guinea-Bisáu.

El Festival de Sevilla 2026 pone a la venta sus entradas, y estas son las 15 películas que no te puedes perder, de la Palma de Oro ‘Fjord’ a la Carmen más animada.

Crítica de ‘Matar a un oso’: Los hermanos Sánchez-Cabezudo reescriben las reglas del thriller español con una historia que va mucho más allá del crimen.

Crítica de ‘Wildwood: El bosque salvaje’: La película del año se construye como una obra atemporal que habla tanto de la artesanía en sí como de sus propios temas.

Thierry Frémaux recibirá el Giraldillo de Honor en el Festival de Sevilla 2026.

Sandra Sánchez, cuya historia llega al cine con ‘Karateka’: «La mente te dice que no mucho antes de lo que de verdad el cuerpo puede soportar».

Crítica de ‘Karateka’: El admirable blockbuster sobre una Indiana Jones de Talavera de la Reina.

Javier Giner, director de ‘Esta soledad’: «'Yo, adicto' era yo en un festival de música; 'Esta soledad' soy yo un domingo en casa».

