Crítica de ‘The Equalizer 3’: Baño de sangre en la costa amalfitana.

Como si una herencia de la década de los 80 se tratase, en los últimos años el cine ha experimentado un aumento de los denominados ‘One Man Army’. Protagonistas capaces de enfrentarse ellos solos a ejércitos completos de mercenarios, organizaciones criminales o cualquier otra marabunta de gente indeseable. Personajes como Ethan Hunt (Tom Cruise), John Wick (Keanu Reeves), o el más reciente, Tyler Rake (Chris Hemsworth), que no tienen problemas a la hora de abrirse paso a base de golpes y disparos. Personajes no muy diferentes a Robert McCall, al que, por tercera vez, le da vida Denzel Washington en The Equalizer 3.

Un McCall que había renunciado en su momento a seguir asesinando en nombre de su gobierno, y que, en esta nueva entrega, tendrá que lidiar con la indeseable Camorra asentada en la costa amalfitana (Italia), y que mantiene sumido en el miedo a un pequeño pueblo costero en el que reside pacíficamente.
Y es que, a estas alturas de su vida, McCall es un hombre que solo busca la tranquilidad y el sosiego. Un hombre que lucha por acallar el justiciero que lleva dentro y que trata de encontrar la calma en Altamonte (Nápoles).
Una tranquilidad y sosiego que el director Antoine Fuqua transmite a las mil maravillas al espectador gracias a un ritmo y tono más pausados y menos vertiginosos que en las pasadas entregas.

Para ello, en esta ocasión, el director americano apuesta por crear la tensión propia de este tipo de filmes de manera más estática, apoyándose en una banda sonora penetrante, y explotando al máximo los recursos visuales que le brinda el entorno de la Italia más austera. Fuqua deja a un lado la sucesión infinita de secuencias de acción, dosificando a la perfección los momentos más frenéticos y explícitamente violentos (es sin duda la película más violenta y gore de la trilogía), y sacándole brillo al poder interpretativo de Denzel Washington. En este sentido, y gracias a una actuación empática que te hace conectar con el personaje y las motivaciones que le mueven a actuar como lo hace, Denzel Washington está a la altura de las expectativas, demostrando una vez más por qué es uno de los actores más carismáticos del panorama actual.
Sin embargo, la pareja de actor y director no son los únicos que merecen elogios. Por su parte, el guionista Richard Wenk demuestra una gran destreza a la hora de construir la historia y narrativa en torno al personaje de Denzel, creando un guion sólido, capaz de mantener expectante e intranquilo al espectador durante gran parte de la trama. Dado el contexto en el que se desenvuelve la película, sabe calibrar muy bien el nivel de amenaza al que se enfrenta McCall, pese a que el villano podría haberse exprimido mucho más. No obstante, es un guion que, además, es capaz de integrar a la perfección el entorno que rodea a los protagonistas, sacándole el máximo partido a las localizaciones. Aunque siendo honestos, en esto último tiene gran parte de culpa la excelsa labor de fotografía realizada por Robert Richardson, siendo capaz de capturar la belleza y austeridad de la costa amalfitana de manera sofisticada.

En conclusión, The Equalizer 3 es una secuela que funciona por sí misma, con una historia que rezuma austeridad y un guion muy bien construido que carece de esa sensación tan desagradable de estar ‘estirando el chicle’. Un capítulo final violento, pero que representa un canto a la humanidad y bondad humana bastante insólito para un thriller de acción, que sabe cómo sacarle jugo a los dos pilares fundamentales de la película: la capacidad interpretativa de Denzel Washington y la belleza de la costa amalfitana italiana.
“THE EQUALIZER 3”, YA EN CINES.



Mario Hernández
Cinéfilo granadino de la generación del 98, amante del cine independiente y las grandes sagas. Entusiasta de una buena sesión de peli y manta y graduado en Economía por la Universidad de Granada (UGR) con nivel C1 de inglés. Ha realizado el curso de Crítica de Cine en la Escuela de Escritores de Madrid y ha cubierto como prensa acreditada festivales como los de Málaga y San Sebastián y la San Diego-Cómic Con Málaga para mundoCine, además de entrevistar a personalidades de la talla de Salva Reina, José Mota, Jorge Sanz y Callum Kerr.
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