Crítica de ‘Together’: El body horror como metáfora de la codependencia.

«El rey rata» se refiere a un inusual fenómeno entre ratas, en el que sus colas se anudan, creando una «criatura» de múltiples roedores. Es algo realmente inusual, pero Tim (Dave Franco) lo encuentra en el desván de su nueva casa el primer día de mudanza. Un preámbulo de lo que está a punto de sucederle a él y a su pareja, Millie (Alison Brie).
Antes incluso de este encuentro, el director Michael Shanks nos presenta el mundo y la mitología de su primera película, Together, con un prólogo. En él se nos cuenta que una pareja ha desaparecido en el bosque. Una pareja de perros, cuyo dueño participa en la búsqueda, da con una oscura cueva y bebe de su agua. Por la noche, algo cambia entre ellos. De nuevo, un anticipo de lo que está por venir, con reminiscencias a La cosa, de John Carpenter, nada menos.

Pero hay más. Como en muchos títulos de terror contemporáneos, el drama sirve como motor del miedo. Igual que en Devuélvemela y en tantas otras, uno de los personajes arrastra un trauma –de carácter familiar, además– que no solo da lugar a algunos jumpscares bastante bien construidos, sino que pretende repercutir en el desarrollo dramático. Recalco lo de «pretende» porque puede ser lo que menos funciona en toda la película. No hay ambigüedad alguna sobre la salud mental del personaje: todos sabemos que no tiene nada que ver. Es, sencillamente, un estorbo.
No, el foco de Together es la relación entre los personajes de Alison Brie (Una joven prometedora, Community) y Dave Franco (Ahora me ves, The Studio), quienes no son en absoluto una pareja perfecta. Desde el principio, la situación no es nada favorable: están inmersos en una relación de diez años en la que todo parece haberse marchitado. Y justo cuando van a mudarse juntos a una casa en el campo, se llenan de dudas y resentimiento. El escenario perfecto para que caigan en una maldición que provoca que sus cuerpos se atraigan como imanes y se entremezclen (sí, literalmente).

Una amalgama de ideas, algunas más desarrolladas que otras que, si bien terminan casando, no suman tanto como a Shanks le gustaría. Y es que Together es bastante, pero bastante, formulaica. No hay que tener mucho bagaje en el cine de terror para intuir, desde sus primeros compases, cómo se va a desarrollar todo. Esto le quita algo de tensión a sus escenas más graves y elimina la posibilidad de algunas sorpresas (como un giro en su último tercio). Puedes hasta predecir los momentos de body horror, la piedra angular de esta película. Pero nada de esto mata realmente a Together.

La película se sustenta en dos pilares. Uno es el body horror como metáfora de la codependencia: la dependencia afectiva obsesiva y la dificultad para establecer límites. En todas las escenas desagradables y gráficas hay siempre un toque cómico, ya sea por una decisión de montaje, por la escritura o por el talento de sus intérpretes. El humor se atreve con el absurdo, incluso con lo excesivo, sin romper nunca con el tono de la película. Pero su body horror nunca alcanza el nivel de gravedad de una película de David Cronenberg. Es más parecido a La sustancia, con la que es fácil establecer paralelismos. Ambas son igual de obvias, además. Lo que sí las diferencia es el nivel de casquería: Fargeat es mucho más radical en ese aspecto.
El otro pilar es su mitología. Lamentablemente, no es muy común encontrarse con una película de terror que cree un lore propio. De nuevo, Devuélvemela lo ha hecho también este año, y ojalá cada vez haya más. En este caso, puede recordar más a The Empty Man, donde la presencia de un culto da sentido a muchos de los fenómenos paranormales. No es que sea nada novedoso, aunque el concepto de Together se sienta fresco. El culto habla de los mismos temas que la película y somete a los protagonistas a su filosofía, sin que ellos lo sepan. Spoilers aparte, el final, aunque horroroso y grotesco, resulta incluso bonito en términos alegóricos.


En definitiva, Together no es nada del otro mundo, pero plantea un rato entretenido y divertido para amantes del género. Un poco de órganos y carne mutada le hace una tarde a cualquiera (con algún que otro issue).
«TOGETHER» SE PROYECTA EN SITGES Y SE ESTRENA EL 31 DE OCTUBRE EN CINES.



Enrique Constans
Licenciado en cine documental por la ECAM, donde realizó varios cortometrajes en calidad de director, guionista y montador. Además, ha estudiado guion y crítica cinematográfica y dirigido y escrito varios cortometrajes. Actualmente se dedica tanto a la escritura de ficción como a la docencia de Historia del Cine en la UNED. Ha cubierto el 73.º y el 74.ºFestival Internacional de Cine de San Sebastián como prensa acreditada para mundoCine.
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