CRÍTICA: «Tu Color» («Kimi no Iro»)
Minimalismo animado de primer nivel.

Los japoneses tienen una obsesión con el melodrama: sus personajes suelen gritar y expresarse tanto y mucho de ello viene del antiguo teatro kabuki (y esto tiende a generar una barrera cultural para muchos espectadores). Naturalmente, este obsesión conlleva que muchas de sus mejores películas animadas son para llorar, y mucho. A clásicos del tamaño de La tumba de las luciérnagas, más recientemente se sumó A Silent Voice (2016), de Naoko Yamada, que hizo que gastásemos paquetes enteros de Kleenex. Su directora ha vuelto con Tu color, que tras un estilo de dibujo superficialmente similar esconde una propuesta diametralmente opuesta.
Totsuko Higurashi sería la típica chica de instituto japonesa si no fuese por su ‘habilidad especial’: la kinestesia, una extraña condición que le hace poder ver colores en los movimientos naturales y, especialmente, en las personas. Esto le lleva a ver algo especial en Kimi Sakunaga, una chica con problemas en casa que pondera abandonar los estudios, y en Rui Kagehira, un chaval tímido pero muy entrañable. Totsuko ve a ambos como el color azul y verde, respectivamente, y entre los tres deciden dedicarle tiempo a una nueva pasión común: una banda musical.

El hecho de que sean estudiantes de un colegio de monjas añade profundidad a la historia. Por un lado, muestra la realidad de una pequeña parte de la población japonesa: los católicos no llegan al 0,5% de la población, a pesar de la gran importancia que tuvieron las reconversiones espirituales en el pasado nipón, como ocurrió en la era Edo (1603-1868), que vimos en otros grandes proyectos animados como Blue Eye Samurai o Samurai Champloo. Además, la vida solitaria propia de habitar un internado católico supone una vuelta de tuerca a la clásica historia ‘coming of age’, ya que nos muestra una visión del mundo pequeña, cerrada, en relación a lo que solemos ver ya en historias con protagonistas adolescentes.
Hay algo extraordinario en la forma en la que la directora, Naoko Yamada, muestra los pequeños detalles, las sutilezas y momentos del día a día que, aunque parezcan insignificantes, dibujan quiénes somos y la forma en la que nos relacionamos con el mundo. Más allá de las creencias de cada uno, hay personas a las que el alma ‘les brilla’ de forma especial, con una luz más intensa, y esto es lo que busca transmitir Tu color a través del baile cromático que representa a los protagonistas. El color se ve acompañado por un trazo de dibujo súper suave, casi impresionista, que hace que los colores tengan el papel protagonista que merecen.

También es destacable la banda sonora de Kensuke Ushio (Devilman Crybaby, Chainsaw Man) que, en vez de centrarse en el techno atmosférico o ritmos para mover la cabeza frenéticamente, nos sumerge en momentos íntimos llenos de sutileza. Amen, I’m Going Somewhere, uno de los temas musicales que compone el grupo compuesto por los protas, refleja lo mejor del J-pop adolescente, con un ritmo y progresión de acordes pegadizos y memorables. La mitad de nuestra sala salió tarareándola. Igual que los propios personajes, la música que escriben no tiene una identidad marcada propia, sino que cada canción va a su rollo, porque a diferencia de tantas historias de adolescentes, estos chicos aún no tienen nada claro lo que van a hacer ‘de mayores’, lo que añade al realismo.

Como sabréis, la producción de películas animadas en 2D de alto presupuesto ha quedado prácticamente relegada a la industria japonesa, y allí también es cada vez más raro. Desde el estreno de El chico y la garza (2023), llevábamos año y medio sin recibir en España una producción de este calibre, que llega de la mano de Selecta Visión, y además en muy pocas salas. ¿Es igual de buena que A Silent Voice? Difícil decirlo porque son demasiado distintas, pero sí podemos decir que vale mucho la pena verla. Si vosotros también apreciáis la animación como medio artístico, no os podéis perder Tu color, pues apoyarla es una forma clara de ‘votar con nuestras carteras’ y decir que queremos más de esto en nuestras grandes pantallas.
«TU COLOR», YA EN CINES.


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