Crítica de ‘Weightless’ (‘Vaegtloes’) [73SSIFF]: Emilie Thalund explora los límites del deseo en la adolescencia.

En el momento de máxima exploración de un género cinematográfico, suele darse una bifurcación entre aquellas obras que repiten fórmulas hasta agotarlas y aquellas que, sin abandonar los códigos propios del género, los desplazan para abrir nuevas preguntas. En el caso del coming of age, mientras algunas películas reproducen los lugares comunes del tránsito a la adultez hasta convertirlos en cliché, otras aprovechan esa misma estructura para tensionarla.
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La directora danesa Emilie Thalund, que se hizo con el Premio Kutxabank-New Directors en la sección New Directors de San Sebastián, se aproxima al género con su ópera prima Weightless (Vægtløs) para explorar la adolescencia desde una perspectiva distinta. Su propuesta aborda el surgimiento del deseo en cuerpos no normativos, abriendo un espacio de cuestionamiento dentro de los códigos del coming of age.
Empleando un estilo sencillo y naturalista, la película se centra en el verano de Lea, una joven de 15 años que decide pasarlo en un campamento dedicado al bienestar.
Desde los primeros planos ya se percibe la intencionalidad del mensaje que la directora va revelando al espectador a través de las formas, con planos detalle y subjetivos que sitúan al espectador en la mirada de la protagonista. En la escena en la que su madre la despide en la entrada del campamento, Lea deja ver que asiste con el deseo de sentirse bien, mientras la madre –interpretada por la hermana de la directora– encarna la contradicción de proteger a su hija sin dejar de reproducir las presiones externas.
Así pues, a través del uso de primeros planos y planos subjetivos, Thalund logra construir una experiencia profundamente inmersiva que sitúa al espectador dentro de la mirada de Lea. La cámara se convierte en una extensión de su percepción: los planos detalle sobre los cuerpos, los gestos y las miradas no solo registran el entorno, sino que lo traducen en sensaciones, en pulsaciones de deseo y vulnerabilidad.
Esa elección formal no es meramente estética, sino política: filmar los cuerpos desde la subjetividad de una joven que busca reconocerse es una forma de devolverles agencia. Sin embargo, la insistencia en los planos cercanos también introduce una tensión: el punto de vista de Lea se confunde con el de una cámara que observa, casi voyerista, poniendo en cuestión quién mira y desde dónde se mira.
En ese juego de miradas se despliega el conflicto central de Weightless. Mientras Lea observa cómo su amiga Sasha, de cuerpo normativo, explora el deseo y la aceptación, ella encuentra en Rune, el monitor del campamento, una figura ambigua: adulta, comprensiva, pero también peligrosamente cercana. Los planos que antes revelaban curiosidad y descubrimiento se vuelven más inquietantes, como si la cámara, al seguir de cerca los movimientos de Lea, registrara también el cruce de un límite.
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En definitiva, Weightless se erige como una de las aproximaciones más sensibles y arriesgadas al coming of age contemporáneo. Emilie Thalund no busca representar la adolescencia como un tránsito lineal hacia la madurez, sino como un territorio lleno de zonas grises, de incomodidades y deseos difíciles de nombrar. Al tensionar los códigos del género y desplazar la mirada hacia cuerpos y experiencias fuera de la norma, la directora no solo amplía el campo de representación, sino que también invita al espectador a cuestionar su propia posición frente a la imagen. Su película, tan contenida como visceral, convierte la intimidad en un espacio de resistencia y reafirma que, incluso en la aparente ligereza de un verano, la identidad y el deseo pesan más de lo que parecen.
«WEIGHTLESS» SE PROYECTA EN EL FESTIVAL DE SAN SEBASTIÁN.



Andrea González
Graduada en el Máster de Crítica Cinematográfica en la ECAM y amante del cine social, con referentes como Alice Rohrwacher, Sandra Romero y Carla Simón. Ha asistido a festivales como Cannes y la SEMINCI. Fiel defensora de que la crítica es una herramienta para traer nuevas miradas al cine y a la sociedad.
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