Crítica de la serie ‘Animal’: Pelaje lacio, corazón áureo.

La comedia española, en serie, está en un buen momento. Al paso, hace unos meses, de Muertos S.L. de Movistar Plus+ a Netflix, se le suma Animal, la nueva serie de Víctor García León (Venga Juan, El vecino), que ha escalado hasta el puesto número 1 de Netflix España. ¿Es esta propuesta costumbrista la bocanada de aire fresco que necesitaba la plataforma este otoño? Si te gustan los animales tanto como al protagonista, seguro que sí.
En Animal –el título inglés, Old Dog, New Tricks, que significa Perro Viejo, Nuevos Trucos, es un poco más imaginativo–, seguimos a Antón, interpretado por Luis Zahera (Pájaros, Tierra de nadie), un veterinario del campo gallego que ha visto mejores días y a quien no llegar a fin de mes le tiene muerto de ansiedad. Harto de la precariedad de los pequeños ganaderos «trapalleiros», le llega una oferta de trabajo de su sobrina Uxía, encarnada por Lucía Caraballo (Un lío de millones), manager de una tienda moderna boutique de animales llamada Kawanda. A ningún papá de mascota se nos escapan los paralelismos obvios con cadenas españolas como Kiwoko o Tiendanimal.
Pero Antón es perro viejo y no termina de adaptarse a la familia Kawanda: vemos un choque generacional al mismo tiempo que se critica esta cultura empresarial moderna que tapa la precariedad con frases de automotivación, frases de taza de Mr. Wonderful. Aunque lo vemos de forma muy exagerada, se nos muestran las pijadas que preocupan a los dueños de los animalitos, olvidando que ellos viven una existencia mucho más sencilla que la nuestra.


Algo que hace muy bien Animal es representar la vida –y a la gente– de pueblo. Antón vive en un pueblo de 70 habitantes, de esos en los que solo hay un bar, todo el mundo se conoce y no hay jóvenes. Tampoco se dedica a reírse de los típicos «cazurritos» de pueblo, sino que muestra a gente digna y compleja. Esto contrasta con la vida de Uxía en Santiago de Compostela, mucho más familiar para quienes somos de ciudad. Ambos son personajes con muchos defectos, bastante tridimensionales para lo que suele verse en el género.
Cierto es que el resto del elenco no brilla tanto: del pueblo, destacaríamos a Carmen Ruiz como Sabela, la amante de Antón (aunque se quieren, tienen una relación más bien distante), y en la tienda todos los personajes son bastante secundarios. No estamos ante una comedia de elenco, sino una en la que casi todas las escenas orbitan alrededor de Uxía y Antón. No es mejor ni peor, solo diferente.

Los episodios fluyen muy bien de uno a otro y Animal resulta bastante adictiva. Su mayor fortaleza es la sinceridad en todo lo que retrata y todo lo que hace: nuestros protagonistas son a menudo «sincericidas», especialmente Antón, a quien su frase de chascarrillo «¿puedo hablarte honestamente?» le trae más de un problema a lo largo de esta temporada que pasa volando.
Estamos ante una serie que conjunta muy bien la comedia liviana –de puesto de trabajo, de situaciones absurdas del día a día– con un drama creciente en forma de una subtrama judicial que llega a su clímax al final de temporada. A diferencia de muchas otras, estamos ante una temporada bastante autoconclusiva. Claro que pueden seguir, y tienen tela que contar si lo hacen (con su éxito, seguro que sucede), pero si no hubiese segunda temporada tendríamos igualmente un final satisfactorio para ambos personajes protagonistas.


Animal no ha venido a revolucionar el género. Pero la forma en que representa el «campo galego» y el corazón que tienen sus personajes hacen que valga la pena dedicarle las horas que dura.
«ANIMAL» YA EN NETFLIX.


Sigue leyendo...

El palmarés de la Seminci 2026: ‘Dao’, de Alain Gomis, se lleva la Espiga de Oro con la historia de una boda en Francia y un funeral en Guinea-Bisáu.

El Festival de Sevilla 2026 pone a la venta sus entradas, y estas son las 15 películas que no te puedes perder, de la Palma de Oro ‘Fjord’ a la Carmen más animada.

Crítica de ‘Matar a un oso’: Los hermanos Sánchez-Cabezudo reescriben las reglas del thriller español con una historia que va mucho más allá del crimen.

Crítica de ‘Wildwood: El bosque salvaje’: La película del año se construye como una obra atemporal que habla tanto de la artesanía en sí como de sus propios temas.

Thierry Frémaux recibirá el Giraldillo de Honor en el Festival de Sevilla 2026.

Sandra Sánchez, cuya historia llega al cine con ‘Karateka’: «La mente te dice que no mucho antes de lo que de verdad el cuerpo puede soportar».

Crítica de ‘Karateka’: El admirable blockbuster sobre una Indiana Jones de Talavera de la Reina.

Javier Giner, director de ‘Esta soledad’: «'Yo, adicto' era yo en un festival de música; 'Esta soledad' soy yo un domingo en casa».

Crítica de ‘Esta soledad’: Una relación desde sus ausencias.
![Crítica de ‘Cartas de Estado’ (‘Yellow Letters’) [71Seminci]: Precisa disección de la represión política como dinamita familiar.](/uploads/2026/10/cartas-del-estado-yellow-letters-2026-critica.webp)

