Crítica de la serie ‘El Caso Asunta’: Candela Peña y Tristán Ulloa brillan en este innecesario pero espléndido true crime.

No hay duda de que el fenómeno true crime está en auge. Dahmer, The Crowded Room, Black Bird o El cuerpo en llamas son solo algunos de los ejemplos más recientes de este género en forma de no documental. Ahora, El caso Asunta emerge como una adición más a esta fiebre del true crime, centrándose en uno de los casos más estremecedores y más sonados de España: el asesinato de Asunta Basterra.
Basada en hechos reales, El caso Asunta se sitúa en el 21 de septiembre de 2013, cuando Rosario Porto (Candela Peña) y Alfonso Basterra (Tristán Ulloa) denuncian la desaparición de su hija Asunta. A las pocas horas, encuentran su cadáver en una carretera a las afueras de Santiago de Compostela cerca de la finca de la familia. La investigación policial no tarda en encontrar pruebas que señalan a Rosario y Alfonso como posibles autores del crimen. Pero, ¿qué puede llevar a unos padres a acabar con la vida de su hija?

El caso Asunta sigue una estructura lineal que abarca desde el día de la desaparición de Asunta hasta el día del juicio. Una estructura lineal en la que también se intercalan flashbacks que nos adentran en el pasado de la familia Basterra y que ofrecen una mirada más profunda a la psicología de Rosario y Alfonso, pero que a su vez conforman la parte más ficticia de la miniserie. Un true crime que relata un caso con bastantes lagunas y misterios sin resolver que mantendrá en el asiento a los espectadores, tanto si conocen este mediático caso como si no.

Sin duda alguna, el punto más fuerte de este true crime son las actuaciones de Candela Peña (Todo sobre mi madre) como Rosario Porto y Tristán Ulloa (Lucía y el sexo) como Alfonso Basterra. Un dúo protagónico que está entregado al cien por cien y que lleva sobre sus hombros todo el peso de esta miniserie y destacando por encima del resto del reparto, en el que solo Javier Gutiérrez (La isla mínima) como el juez Malvar consigue despuntar en algunos momentos. De esta forma, Peña y Ulloa firman interpretaciones para la posteridad gracias a su habilidad camaleónica para sumergirse por completo en unos roles tan complejos. Desde el acento gallego hasta los gestos y el parecido físico, los actores logran crear una representación tan auténtica que parece que estamos viendo a los mismísimos Rosario y Alfonso en pantalla.
Una autenticidad que también se ve reflejada en las localizaciones en las que se rueda la serie o en algunos de sus diálogos e imágenes casi calcadas de la realidad que capturan toda la esencia de los hechos reales. Una atención al detalle que hace que la serie se sienta aún más escalofriante y espeluznante por lo realista que parece.
Un true crime que pierde ritmo y se desinfla un poco en su cuarto episodio, donde Peña y Ulloa tienen menos tiempo en pantalla, y en el último episodio, con un juicio que ha quedado bastante reducido en comparación con el juicio real. Aun así, se trata de una serie que consigue transmitir una atmósfera clara de tensión durante sus seis episodios, incluso para los espectadores que estén muy familiarizados con el caso. Esto se consigue gracias al uso de la cámara en mano y muy pegada a los protagonistas que crea la sensación de estar presenciando los eventos en tiempo real junto a ellos, su agitada y notable banda sonora y el uso en ocasiones de una paleta de colores apagados con tonos fríos.
Dicho todo esto, El caso Asunta no deja de ser una miniserie algo innecesaria de un hecho relativamente reciente. A pesar de ello, la serie consigue huir del morbo en su mayor parte, a excepción de su quinto episodio en el que la serie da un giro controvertido al incluir dos flashbacks hipotéticos que recrean lo sucedido el día de la muerte de Asunta.

“EL CASO ASUNTA”, ESTRENO EL VIERNES EN NETFLIX.



Marta Medina
Directora de mundoCine. Graduada en Estudios Ingleses por la Universidad de Sevilla (US) y con un nivel C2 de inglés. Tomatometer-Approved Critic y miembro del Círculo de Profesionales de las Series Españolas. Amante del cine y seguidora de la temporada de premios y festivales de cine. Ha cubierto festivales de cine como el de Sundance, San Sebastián y Sevilla, y eventos como la San Diego Comic-Con Málaga, además de entrevistar a personalidades como el oscarizado Gints Zilbalodis. En 2024, recibió el premio ASECAN a la Mejor Labor Informativa sobre Cine.
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