Werner Herzog recibirá el Premio Donostia en el Festival de San Sebastián 2026, donde presentará ‘Bucking Fastard’.
El cineasta alemán será homenajeado en la Zinemaldia y proyectará su nueva película tras estrenarla en la Mostra.

Director, guionista, productor, documentalista, escritor, poeta, actor y, sobre todo, uno de los cineastas más inclasificables de las últimas décadas, Werner Herzog recibirá el Premio Donostia durante la 74.ª edición del Festival de San Sebastián, que se celebrará entre el 18 y el 26 de septiembre.
A sus 83 años, Herzog será homenajeado en la gala inaugural del Zinemaldia y, como no podía ser de otra manera, aprovechará la cita para presentar Bucking Fastard, su nueva película, recién salida de la Mostra de Venecia. Tal y como ha anunciado la organización este viernes en un comunicado, la proyección tendrá lugar en el Teatro Victoria Eugenia antes de que el maestro alemán recoja su galardón en el Kursaal.
Con este reconocimiento, Herzog entra en una lista de galardonados donde conviven nombres como Jennifer Lawrence, Pedro Almodóvar, Víctor Erice, Hayao Miyazaki, David Cronenberg o Cate Blanchett. Claro que los veteranos del Zinemaldia ya saben que el festival acostumbra a repartir más de un Premio Donostia por edición, así que todavía queda una incógnita por despejar. Habrá que esperar para descubrir quién acompañará este año al hombre que, por si alguien lo había olvidado, fue capaz de mover un barco de vapor por encima de una montaña en mitad de la selva (¿Nolan, quién?).
Las gemelas imposibles que hablan, sueñan y se enamoran al unísono

La nueva obra de Herzog –admitámoslo, Bucking Fastard es uno de esos títulos que despiertan curiosidad incluso antes de saber de qué va– aterriza en tierras vascas después de protagonizar uno de los grandes salseos festivaleros del año.
Resulta que el Festival de Cannes quiso contar con la película en su última edición… pero fuera de competición. ¿La respuesta de Herzog? Nein. El cineasta quería luchar por la Palma de Oro. Si no podía competir, no había trato, así que se olvidó de la Croisette y pone ahora rumbo a Venecia en góndola, donde el filme sí optará al León de Oro frente a los nuevos trabajos de Lee Chang-dong, Martin McDonagh, Danny Boyle o Hirokazu Kore-eda.
Y lo cierto es que la Mostra tampoco le resulta territorio desconocido. El león dorado alado siempre se le ha escapado entre los dedos, pese a haber concursado con Scream of Stone (1991), The Wild Blue Yonder (2005) o protagonizar aquella difícil hazaña tan sumamente herzogiana de competir con dos películas el mismo año gracias a Teniente corrupto y My Son, My Son, What Have Ye Done en 2009. Eso sí, Venecia decidió saldar esa deuda el año pasado concediéndole su León de Oro honorífico.

En esta ocasión, Herzog ha obrado el milagro de reunir por primera vez delante de una cámara a las hermanas Kate y Rooney Mara, que interpretan a Jean y Joan Holbrooke, dos gemelas inspiradas en las británicas Freda y Greta Chaplin. Junto a ellas aparecen Orlando Bloom y Domhnall Gleeson en una historia que solo podía interesarle a alguien como Herzog: dos mujeres unidas por un vínculo tan extraordinario e inquietante que hablan al unísono, se enamoran del mismo hombre, sueñan lo mismo e incluso cometen los mismos lapsus lingüísticos al mismo tiempo (ya nos compadecemos del pobre personaje que acepte salir con ellas).
Pero cualquiera que conozca el cine del director sabe que esa nunca será la verdadera película. Herzog no pretende que entendamos cómo ven el mundo estas dos hermanas imposibles; le interesa algo mucho más fascinante: observar cómo el mundo reacciona ante ellas. Los tribunales, la prensa, quienes intentan ayudarlas, quienes buscan aprovecharse de ellas, los animales –domésticos y salvajes– e incluso los ecos que ellas mismas encuentran en el corazón de la Tierra.
Una de las figuras esenciales del Nuevo Cine Alemán

Nacido en Múnich en 1942, en plena Alemania nazi, su familia huyó pocas semanas después de su nacimiento tras el bombardeo de su barrio y se instaló en un remoto valle de los Alpes bávaros. Allí pasó buena parte de su infancia prácticamente aislado. De hecho, Herzog asegura que no descubrió la existencia del cine hasta los once años, cuando un proyeccionista apareció en la escuela de su pueblo. Como historias de origen, no está nada mal.
La lista de primeras veces tampoco desmerece. Hizo su primera llamada telefónica con diecisiete años, rodó su primera película con diecinueve y, como ningún productor parecía especialmente dispuesto a financiar las delirantes aventuras de aquel joven alemán, decidió hacerlo él mismo trabajando como soldador en el turno de noche de una fábrica de acero.
Desde entonces, este estudiante desertor de Historia y Literatura ha construido una filmografía de alrededor de ochenta títulos que desafía cualquier clasificación posible. Ahí están Aguirre, la cólera de Dios (1972), donde Klaus Kinski descendía hacia la locura en mitad del Amazonas; Fitzcarraldo (1982), que demostró que Herzog hablaba completamente en serio cuando decía que iba a mover un barco de vapor por encima de una montaña; o Nosferatu, vampiro de la noche (1979), su hipnótica reinterpretación del mito de Drácula.
Pero Herzog es un culo inquieto y nunca se ha conformado con un único oficio. También ha publicado libros como Del caminar sobre hielo, Conquista de lo inútil o El crepúsculo del mundo; ha dirigido óperas en Bayreuth y La Scala de Milán; fundó la Rogue Film School para enseñar cine exactamente al contrario de cómo lo hacen las escuelas tradicionales y, cuando le apetece ponerse delante de la cámara, aparece en lugares tan improbables como Jack Reacher, The Mandalorian (ese villano de Star Wars se nos quedó grabado) o incluso en Los Simpson. Ahora, San Sebastián suma otro capítulo a esa biografía imposible.

Marta Medina
Directora de mundoCine. Graduada en Estudios Ingleses por la Universidad de Sevilla (US) y con un nivel C2 de inglés. Tomatometer-Approved Critic y miembro del Círculo de Profesionales de las Series Españolas. Amante del cine y seguidora de la temporada de premios y festivales de cine. Ha cubierto festivales de cine como el de Sundance, San Sebastián y Sevilla, y eventos como la San Diego Comic-Con Málaga, además de entrevistar a personalidades como el oscarizado Gints Zilbalodis. En 2024, recibió el premio ASECAN a la Mejor Labor Informativa sobre Cine.
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