Bong Joon-ho dirigirá ‘Ally’, su primera película de animación: de los sótanos de ‘Parásitos’ a las fosas del Pacífico.
La historia de una calamar-cerdita que solo quería ser la estrella de un documental.

Ve preparando las escafandras, ajustando el tubo de oxígeno y aguantando la respiración, porque, por primera vez en su impecable y galardonada filmografía, el director surcoreano Bong Joon-ho, que hizo historia con Parásitos (2019), se sumerge –literal y metafóricamente– en el fascinante y exigente universo de la animación para traernos Ally.
Ya conocíamos de sobra su maestría para juguetear con la biología y crear monstruos acuáticos (¿quién en su sano juicio no recuerda a aquella aterradora y resbaladiza criatura anfibia desatando el caos a orillas del río Han en The Host (2006)?), pero esta vez el tono promete ser radicalmente distinto. Dejamos atrás la lucha de clases de los trenes en perpetuo movimiento de Snowpiercer (2013) y los siniestros asesinos bajo la lluvia de Memories of Murder (2003) para adentrarnos en una aventura familiar que promete combinar humor y emoción.
El proyecto, que lleva gestándose en las profundidades de la industria con el máximo secretismo, ya ha desvelado su título oficial, su sinopsis, la fecha de estreno prevista e incluso una primera y cautivadora imagen.
Una calamar-cerdita en busca de la luz del sol

Ally, coescrita junto a Jason Yu (Sleep), es la historia de la pequeña y encantadora criatura que da título a la película, una curiosa cría de «calamar-cerdita» que vive en las profundidades inexploradas del océano Pacífico Sur y que anhela, por encima de todas las cosas, la aventura y la exploración.
Llegados a este punto, está más que claro que el bueno de Bong es un fanático confeso de los cerdos en todas sus posibles variantes biológicas y quiméricas. Al fin y al cabo, es imposible no acordarse de su lacrimógena y ecologista Okja (2017), que ya nos rompió el corazón presentándonos a una enorme criatura porcina modificada genéticamente que debía ser salvada de las garras de la despiadada (y muy capitalista) industria cárnica.
La sinopsis oficial dice: «Ally sueña con ver algún día el sol y convertirse en la protagonista de un documental sobre la vida salvaje, pero cuando un misterioso avión se hunde en el océano, su mundo pacífico se ve de repente sumido en el peligro. Junto a sus coloridos y leales –aunque insólitos– compañeros, Ally se ve envuelta en un extraordinario viaje que la llevará hasta la superficie».
Inspirada en extraordinarias criaturas marinas de la vida real, la cinta promete explorar temas tan universales como la amistad y el valor frente a lo desconocido, mientras los encuentros entre los humanos y las criaturas de las profundidades transforman ambos mundos. Todo ello con un telón de fondo de mundos submarinos y secuencias de acción épicas.

Esto no es un simple encargo de estudio para hacer caja. Bong se ha referido a esta película como un «proyecto apasionante» que lleva casi una década rondándole la cabeza y que tomó forma al encontrarse con el libro de fotografías The Deep: The Extraordinary Creatures of the Abyss (2007), de Claire Nouvian.
Haciendo gala de ser el artesano perfeccionista que todos conocemos, Bong dibujó a mano todo el storyboard él mismo –marca indiscutible de la casa–, y ha descrito este proceso de producción como «un trabajo muy salvaje y duro», esbozando viñetas en habitaciones de hotel entre sus obligaciones como miembro del jurado en prestigiosos festivales y las giras de prensa de Mickey 17 (2025).
Y ojo al equipo técnico. Al igual que Flow (la gran joya de animación europea de 2024), Ally es una colaboración internacional masiva que reúne a talentos de 12 países. Entre ellos se encuentran el supervisor de animación Jae Hyung Kim (Toy Story 4, Inside Out), el productor supervisor David Lipman (la mítica franquicia de Shrek) y el diseñador de producción Marcin Jakubowski (Klaus). Además, la empresa de efectos visuales ganadora de un Óscar, DNEG –cuyos créditos incluyen nada menos que Origen y Dune–, será la encargada de dar vida a la animación 3D.
Del live-action a la animación: El prestigioso club de los directores polivalentes

Con este atrevido movimiento, Bong Joon-ho derriba la puerta y entra por todo lo alto en un club muy exclusivo y talentoso de Hollywood. De hecho, puede tomar buena nota de otro ganador del Óscar que logró una transición del cine de acción real a la animación: Guillermo del Toro.
El cineasta mexicano, tras triunfar con La forma del agua y El callejón de las almas perdidas, se lanzó al vacío con su fascinante y artesanal versión de Pinocho (2022), una joya en stop-motion que él mismo describió también como su «proyecto apasionante» y que, a pesar de tener un tono inmensamente más oscuro que el clásico edulcorado de Disney, terminó arrasando en la temporada de premios y llevándose a casa el Óscar a la Mejor Película de Animación.
Otras leyendas del live-action que se atrevieron con largometrajes de animación en las últimas dos décadas y salieron victoriosos son Phil Lord y Christopher Miller (La LEGO película, la saga Spider-Verse), Gore Verbinski con ese extraño wéstern llamado Rango, George Miller cambiando los desiertos de Mad Max por los pingüinos de Happy Feet, el simétrico Wes Anderson (Fantastic Mr. Fox, Isla de perros), el pionero de la captura de movimiento Robert Zemeckis (The Polar Express) e incluso el Rey Midas, Steven Spielberg (Las aventuras de Tintín).
Nos vemos en el Pacífico Sur en 2027

De momento, tendremos que aguantar la respiración bajo el agua un poco más de tiempo para ver si Bong Joon-ho logra replicar el éxito de sus homólogos. Ally tiene previsto salir a la superficie y llegar a las salas de cine en 2027.

Marta Medina
Directora de mundoCine. Graduada en Estudios Ingleses por la Universidad de Sevilla (US) y con un nivel C2 de inglés. Tomatometer-Approved Critic y miembro del Círculo de Profesionales de las Series Españolas. Amante del cine y seguidora de la temporada de premios y festivales de cine. Ha cubierto festivales de cine como el de Sundance, San Sebastián y Sevilla, y eventos como la San Diego Comic-Con Málaga, además de entrevistar a personalidades como el oscarizado Gints Zilbalodis. En 2024, recibió el premio ASECAN a la Mejor Labor Informativa sobre Cine.
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