¡Liberad a Willy (otra vez)! Warner Bros. y los hermanos Russo preparan la reimaginación del clásico noventero.
El cetáceo que nos hizo llorar a moco tendido se da un nuevo chapuzón en la pantalla.

Según ha desvelado The Hollywood Reporter, Warner Bros. ha movido ficha y ha decidido rescatar a la orca más famosa de la historia del cine. ¡Liberad a Willy! (Free Willy) pasará por chapa y pintura para reencontrarse con una nueva generación de espectadores. Sí, volveremos a contener la respiración viendo a una orca surcar el aire sobre un espigón a cámara lenta y, probablemente, también volveremos a sacar los pañuelos.
De chasquear los dedos con Thanos a rescatar orcas

Detrás de este proyecto en desarrollo se encuentra AGBO, la productora independiente capitaneada por Anthony y Joe Russo (Vengadores: Infinity War y Vengadores: Endgame). Los cineastas ejercerán como productores ejecutivos junto a Lauren Shuler Donner, una de las grandes arquitectas de la saga original.
Para escribir el libreto de esta nueva inmersión, el estudio ha puesto el timón en manos del dúo formado por Mary-Margaret Kunze y Jade Halley Bartlett, conocidas por firmar la divisiva Miller’s Girl. Una elección, cuanto menos, llamativa que dispara la curiosidad sobre el rumbo que tomará esta nueva aventura.
De momento, el estudio no ha compartido detalles de la trama, no hay director a la vista y es un misterio si esta versión seguirá al pie de la letra la premisa original o si decidirá llevar la historia por aguas inexploradas.
Un fenómeno al ritmo de Michael Jackson (y de litros de lágrimas)

Estrenada en 1993, la película original nos presentaba a Jesse, un adolescente huérfano y problemático que, como castigo por pintarrajear un parque acuático local, era obligado a limpiar las instalaciones. Allí encontraba su propósito en la vida al hacerse amigo de una orca cautiva convertida en la gran atracción del recinto, a la que tocaba la armónica.
La producción, con un presupuesto de 20 millones de dólares, acabó recaudando 153,7 millones en todo el mundo. Y no olvidemos el temazo de Michael Jackson, Will You Be There, que acabó certificando un disco de platino y convirtiéndose en la banda sonora de los sollozos colectivos en los cines.

Puede que muchos lo hayan borrado de su memoria por su propia salud mental, pero el éxito de la primera cinta dio a luz a ¡Liberad a Willy 2!, donde un Jesse un poco más crecidito tenía que lidiar con un vertido de petróleo que amenazaba la vida de Willy y su familia (sí, Willy encontró novia), y a ¡Liberad a Willy 3: El rescate!, que introducía una trama de pescadores furtivos y arpones ilegales.
Por si fuera poco, la franquicia exprimió la gallina de los huevos de oro con una serie de animación para televisión emitida entre 1994 y 1995, donde Willy, inexplicablemente, podía comunicarse telepáticamente con Jesse y, juntos, luchaban contra «La Máquina», un cyborg mitad humano, mitad máquina obsesionado con destruir el ecosistema marino. También llegaron dos juegos en formato CD-ROM (¡qué tiempos aquellos!) y hasta un reboot directo a vídeo hace unos años.
La increíble y agridulce historia real de Keiko

La gran ironía de ¡Liberad a Willy! fue que la película sobre liberar a una orca fue protagonizada por una que no era libre. Keiko, el macho que dio vida a Willy y que vivía en el parque Reino Aventura de Ciudad de México, vivía en unas condiciones deplorables: en un tanque demasiado pequeño para él, con agua a una temperatura inadecuada y sufriendo lesiones en la piel.
El éxito del filme generó una avalancha de cartas de niños de todo el mundo exigiendo la liberación de la estrella. La presión mediática fue tal que se creó la Free Willy/Keiko Foundation, una organización que recaudó millones de dólares gracias, entre otros, a las donaciones de la propia Warner Bros. y del multimillonario Craig McCaw.
Keiko fue posteriormente trasladado en un avión militar C-130 Hércules para llevarlo a un centro de rehabilitación en Oregón y, años más tarde, soltarlo en su Islandia natal. ¿El final feliz? A medias. A Keiko se le enseñó a cazar y a relacionarse, pero nunca consiguió adaptarse por completo a la vida salvaje. Demasiado acostumbrado a los humanos, siguió buscando el contacto con las personas hasta su muerte por neumonía en un fiordo noruego en 2003 (y aquí es donde todos volvemos a llorar).

Marta Medina
Directora de mundoCine. Graduada en Estudios Ingleses por la Universidad de Sevilla (US) y con un nivel C2 de inglés. Tomatometer-Approved Critic y miembro del Círculo de Profesionales de las Series Españolas. Amante del cine y seguidora de la temporada de premios y festivales de cine. Ha cubierto festivales de cine como el de Sundance, San Sebastián y Sevilla, y eventos como la San Diego Comic-Con Málaga, además de entrevistar a personalidades como el oscarizado Gints Zilbalodis. En 2024, recibió el premio ASECAN a la Mejor Labor Informativa sobre Cine.
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