Crítica de ‘Cónclave’ [72SSIFF]: Intriga, poder y humor camp en el corazón del Vaticano.

Desde que Edward Berger versionó para Netflix Sin novedad en el frente –filme que le proporcionó nueve candidaturas al Oscar y hasta cuatro estatuillas, incluida la de Mejor Película Internacional–, el realizador alemán ha estado en el punto de mira de la maquinaria cinematográfica, y no le faltan propuestas (y con razón). Entre sus próximos proyectos aparece la más que prometedora The Ballad of a Small Player, con los talentosos Colin Farrell y Tilda Swinton, que se estrenará próximamente, pero mientras tanto, le toca el turno a Cónclave, recién mostrada en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián tras su paso por los certámenes de Telluride y Toronto. Y es que, después de verla, no sería extraño que la película siguiera los mismos pasos que la magnífica cinta bélica de Berger en esta temporada de premios. Y quién sabe si comenzando por la Concha de Oro del Zinemaldia.
Basada en la novela homónima de Robert Harris de 2016, Cónclave sigue muy de cerca uno de los rituales más secretos y antiguos del mundo: la elección del Papa. Después de la inesperada muerte del Sumo Pontífice, el cardenal Lawrence (Ralph Fiennes) es designado para presidir el cónclave, una reunión en la que los más poderosos cardenales se congregan en el Vaticano para designar al nuevo líder de la Iglesia. Pero Lawrence no tarda en verse atrapado en una intrincada red de conspiraciones y luchas de poder que desafían tanto su fe como su moral.

Berger, que desde que dirigió Sin novedad en el frente dejó atrás las películas de estilo telefilm y de bajo presupuesto como Ein guter Sommer y Mutter muss weg –quién sabe si hoy día las emiten los sábados y domingos tarde en Antena 3–, ahora se rodea de un equipo técnico de primer nivel. Un sobresaliente equipo entre los que se encuentran el compositor Volker Bertelmann (Lion), cuyo carácter sorprendentemente estruendoso se percibe desde los primeros acordes de la banda sonora, o, la combinación mano a mano entre el director de fotografía Stéphane Fontaine (Jackie), la diseñadora de producción Suzie Davies (Saltburn) y la diseñadora de vestuario Lisy Christl (Sin novedad en el frente), que sumergen al espectador de lleno en una Roma monumental y majestuosa, con planos para enmarcar, y que a su vez está cargada de misterio.
Un formidable y grandioso despliegue técnico (sin duda, merecedor de múltiples galardones) que ayuda a darle forma a este intrigante thriller papal. Intrigante, pero también extremadamente e inesperadamente muy camp –un término que alude a un humor irónico y deliberadamente exagerado– manejado aquí con mucha inteligencia e ingenio. Y, es aquí donde el guion de Peter Straughan (El topo), adaptado de la novela de Harris, brilla con especial acierto. Un tono sarcástico y punzante que se siente desde los primeros compases de la película, no carente de tensión, y con críticas muy contundentes y afiladas (una de ellas de la mano de Isabella Rossellini quien, a pesar de su pequeño papel como la hermana Agnes, entrega un monólogo digno de aplauso).

Al frente de la película, Ralph Fiennes (La lista de Schindler) deslumbra con una actuación que bien podría valerle la tercera nominación al Oscar como un personaje absorto en una compleja partida de ajedrez –el simbolismo del tablero aparece ya en una de las primeras secuencias– donde la sed de poder, la corrupción y la traición se entrelazan magistralmente. Una historia con una gama de personajes y contendientes tan dispares (y multidimensionalmente bien escritos) como el conservador Tedesco (Sergio Castellitto), el liberal Bellini (Stanley Tucci), el astuto Tremblay (John Lithgow) o el enigmático Adeyemi (Lucian Msamati).

En definitiva, Cónclave es un sofisticado e irónico thriller papal con intrigas que remiten a una especie de Juego de tronos eclesiástico. Una película imprescindible para disfrutar en la gran pantalla y que promete mantener al espectador al filo del asiento hasta el último momento. Y, atención a los spoilers: lo mejor es ir sabiendo lo justo. Que lo que pase en el Vaticano, se quede en el Vaticano.
«CONCLAVE» SE ESTRENA EN CINES EL 20 DE DICIEMBRE.



Marta Medina
Directora de mundoCine. Graduada en Estudios Ingleses por la Universidad de Sevilla (US) y con un nivel C2 de inglés. Tomatometer-Approved Critic y miembro del Círculo de Profesionales de las Series Españolas. Amante del cine y seguidora de la temporada de premios y festivales de cine. Ha cubierto festivales de cine como el de Sundance, San Sebastián y Sevilla, y eventos como la San Diego Comic-Con Málaga, además de entrevistar a personalidades como el oscarizado Gints Zilbalodis. En 2024, recibió el premio ASECAN a la Mejor Labor Informativa sobre Cine.
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